miércoles, octubre 30, 2013

Manualidea: Guirnalda de hojas




Yupiiiii!!! Hoy es miércoles !!! Toca manualidea. Y para esta semana hemos hecho una guirnalda de otoño con las hojs que previamente hemos ido a recoger. (Doble actividad). ¿Queréis ver como nos ha quedado?. Haced click en la siguiente imagen.






martes, octubre 29, 2013

El día que me separé

Ya os he contado alguna vez que yo llevo este blog un poco en secreto. Solo saben de su existencia mi marido y la niña nº 2 desde el día que le dio por chafardear.

El otro día cuando estaba escribiendo una entrada para vosotras vino mi marido por casualidad y vio la cabecera de la página, se puso a contar muñequitos y notó que faltaba uno, el suyo.
Se ofendió un poco, medio en broma-medio en serio y me tiró la coñita de si los estaba educando yo sola.

Es verdad que no hablo mucho de él (entre otras cosas porque él no quiere) a pesar de lo importante que es en mi vida, en la de mis hijos y lo que aporta para poderlos educar. Así que esta entrada es para él porque sin él yo no podría hacerlo y tal vez no se lo diga lo suficientemente a menudo.

Creo que nunca os he contado que cuando yo tenía treinta años y dos hijos a mis espaldas me separé.
Supongo que no hace falta que os cuente que una vez tomada la decisión irrevocable de terminar mi matrimonio sentí como si mi vida hubiera acabado. Como si ya hubiera vivido todo lo que tenía que vivir y el resto de mis días iba a pasármelos trabajando para poder sacar yo sola a mis hijos adelante y darles todo lo que se merecían.
Las que estéis separadas comprenderéis un poco más esa sensación y ese mar de dudas al que te enfrentas cuando estás en esa situación.
Por un lado ves que es la mejor decisión pero tienes miedo, mucho miedo de equivocarte, de precipitarte o de que haya una vida peor que no sospechas. Y sobretodo, tienes pánico de que sean tus hijos quienes paguen tus malas decisiones y condicionarles la vida a expensas de tu busqueda de la felicidad. Pero es que tu felicidad también es importante, no?

Así que respiré hondo y terminé con 10 años de relación de la que no sabía muy bien si podría "quedarme con lo bueno".
Ni que decir tiene que no me he arrepentido ni un solo día de aquello y como tantas veces en la vida hay que arremangarse, hacer de tripas corazón y tirar para adelante.
El destino quiso compensarme mandándome al poco tiempo de aquello al hombre de mi vida y desde entonces es como si hubiera vuelto a nacer.

Él, y en contra de todo lo que yo creía, lo que me contaban y lo que se esperaba de él, se volcó siempre en mis hijos y les trató como si fueran los suyos propios casi desde el primer momento. A pesar de que no se lo pusimos fácil pues yo intentaba poner distancias para que mis hijos no se encariñaran demasiado y romperles (de nuevo) el corazón si no salía bien. De hecho, llevamos la relación en "secreto" bastante tiempo.
Pero "la cosa" salió bien y nuestra vida juntos siguió su curso. Se lo presenté a los niños, ellos dieron su permiso para nuestra relación, poco a poco se empezó a involucrar en cosas de sus/nuestras vidas. Nos fuimos a vivir juntos y, con el tiempo, llegó el momento de plantearnos el tener más hijos.

Que él o su familia pudiera hacer distinciones entre mis hijos (los que ya tenía y los que llegaron después) era algo que me aterraba pero finalmente completamos nuestra familia y vinieron el nº 3 y el nº 4 (afortunadamente).
Nunca ha habido ni una sola sombra de distinciones entre los unos y los otros y creo que nunca, nunca, podré dar suficientemente las gracias, a él, a su madre, por haberlo educado así o a quien corresponda por la forma que tiene de encarar las cosas, de asumir las situaciones y de querernos como nos quiere.
Porque muchos amigos me han confesado que ellos no serían capaces de implicarse hasta ese punto con unos hijos que no son suyos y he visto algunos casos cercanos de situaciones parecidas que no terminan de encajar por esos motivos.

Y es que yo nunca he tenido la sensación de que fueramos una "familia reconstituida" porque siempre hemos sido una familia a secas.
Mi marido siempre ha participado en todas las decisiones que hemos tomado con respecto a la educación de nuestros cuatro hijos. Siempre le he consultado todo y el siempre ha sido el padre de mis hijos para todos.
Los presenta como sus hijos y los niños se refieren a él como su padre, porque a todos los efectos (excepto para el biológico) ES su padre.
Sin mi marido yo no hubiera podido hacerlo, me volvería loca más de un día y más de dos y pienso que estamos donde tenemos que estar, juntos.

Y os preguntaréis porque lo cuento ahora, después de dos años y medio de blog (¿ya?).
Y es que ahora, visto desde la distancia parece todo muy bonito y muy idílico pero el proceso ha sido un poco duro: Mis padres me criticaron mucho, mi ex, que sintió que le estaban sustituyendo, nos lo puso todo lo dificil que pudo justo antes de desaparecer y querer saber nada de ellos. Y nosotros, que teníamos que convivir con dos niños pequeños, con todo lo que eso supone no parecía que fuera la idílica relación de pareja que me hubiera gustado o, mejor dicho, que yo creía que él quería.
Ahora, visto desde lejos, ahora que me atrevo a contároslo, me doy cuenta que es porque he llegado al equilibrio justo que me da la paz conmigo misma.
Se acabaron los remordimientos, los sentimientos de culpabilidad y las preocupaciones por todo. Tengo derecho a ser feliz, siempre lo he tenido y siempre lucharé por conseguirlo, mi felicidad y la de mis hijos, pese a quién pese.

Últimamente he querido hablar de algunos temas en el blog y no lo he hecho porque faltaban los antecedentes, los hechos previos que no hubieráis entendido. Podría hablaros de lo duro que es separarse con hijos, de lo importante que es terminar en una buena relación con tu ex, de lo extrañas que son las relaciones con las parejas de los ex, lo culpable que te sientes cuando empiezas tú una nueva relación,...pero sino os contaba todo esto antes lo más probable es que hubieráis pensado que no se de lo que hablo o que me quiero separar (pero no).


Ahora, que ya lo sabéis todo sobre mí creo que os tengo que contar muchas cosas. Poco a poco, como las terapias.

viernes, octubre 25, 2013

El libro del mes: "Los dedos de los pies no tienen nombre"

Dada nuestra situación en casa tenemos cuentos de todos los idiomas. Hay en francés, inglés, catalán y por supuesto, en español. 
Como me propuse que una vez al mes os enseñaría un libro para niños que me hubiera gustado esta vez le ha tocado el turno a este que, resulta que está en francés.


El idioma no tiene que ser un problema, pues la historia es muy sencillita (pero muy ocurrente) y casi no hace falta dialogo porque los dibujos son muy ilustrativos.
Si os interesa lo tenéis en amazon españa, también en francés, pero no me extrañaría que lo tradujeran en algún momento (o que lo hayan hecho ya) ya que la historia, para mi, lo tiene todo: unos dibujos bonitos y llamativos, un argumento gracioso o, como mínimo, ocurrente y la longitud apropiada para los peques, peques.


Y resulta que los dedos del pie se dan cuenta de que los dedos de la mano tienen nombre pero ellos no (pulgar, meñique, anular,...) y que ellos también quieren tener nombre.


Así que cada dedo hace su propuesta: Los colores, los números, las frutas, las notas y las letras...


...pero ninguna opción convence a todos así que al final cada dedo se llama de una de las opciones y tan contentos.
¿Os gusta?



miércoles, octubre 23, 2013

Manualideas: Construcciones con rollos de papel.


Hoy es martes, y como todos los martes toca una manualidea. Hoy hacemos unas construcciones caseras con rollos de papel hiegénico y además os doy ideas para que podáis adaptarlas a niños de todas las edades.
¿Queréis verlo? Haz click en la imagen.


martes, octubre 22, 2013

Necesito mimitos.

Ya os conté aquí que mi precioso número 3 no es nada cariñoso. Nunca ha sido demasiado de besos, pero los pocos que da normalmente son para papá. Ahora ya lo tengo un poco más superado y me resigno a que me dé los que le apetezcan y que de vez en cuando me de alguno.
Hay ciertos momentos del día con los que no negocio. Quiero y exijo un besito al dejarle en el cole, al ir a recogerle y el de buenas noches. Es la ley. Alguno más cae de vez en cuando, no diré que no, pero que son escasos es un hecho.
Ahora el muy jodio me ha hecho un contrato por el cual los abrazos son negociables, pero los abrazos solo me tocan los lunes (hay que joderse). Sí, sí, tal cual. Si le pido un abrazo en cualquier otro momento me dice: "No, el lunes". Y llega el lunes y ÉL me recuerda que me toca un abrazo, como si fuera la paga semanal que te dan los padres, pero en este caso te la dan los hijos.

Podría deciros que me desquito con mis otros retoños que son un poco más cariñosos pero me ha coincidido un poco todo.
El niño nº 4 ha crecido de golpe y aunque tiene tripota de bebe, mofletes de bebe y carita de bebé te dice que de bebé nada de nada, que él ya no lleva pañal y que es un nene grandeeeeee!!!. Así que nada de manita, nada de aupa, nada de bracitos y.....nada de besitos y abrazos y cursilerías de esas. Así que por ese lado tampoco hay nada.

El niño nº 1 con sus 14 añazos ya hace mucho que me da los besitos de "extranjis" en casa y dos manzanas antes de que haya alguna posibilidad de que le vean algunos de sus amigos en la calle. Así que nada.

Y la niña nº2, que era mi mimosita sigue en ese plan raro que no termina de irse y la verdad es que discutimos más de lo que me gustaría. Así que besitos, los justos, pues ultimamente siempre estamos enfurruñadas.

Nada, tendré que hacerme a la idea de que me quedo sin bebés y que mis nenes ya son grandeeeees, autosuficientes e independientes.

(Aich)


lunes, octubre 21, 2013

viernes, octubre 18, 2013

Resumen de las manualideas de verano


Hace ya bastante que ha acabado el verano (aunque me ha dicho un pajarito que por allí, por las hispanias os resistíis y sigue haciendo calor).
Entre la locura de la vuelta al cole, mi curso de francés y un millón de cosas en las que estoy metida (y otro medio millón en las que me quiero meter) aún no había tenido tiempo de enseñaros algunos de los proyectos de manualidades que SÍ que hice con mis niños durante este verano. 
Que no están todas, que aún me quedaron unas cuantas en el tintero pero que las iremos haciendo (por lo menos las de interior).
¿Y a vosotr@s como os han quedado las vuestras?

jueves, octubre 17, 2013

Innato o adquirido

A estas alturas del asunto ya muchas sabréis que me encantan las manualidades. Es una cosa con la que no recuerdo haber nacido pero si que recuerdo su evolución, de como a poco de un simple interés fue creciendo y fue creciendo hasta convertirse a veces, en una obsesión.

Tengo el recuerdo de con 7 o 8 años aprender a hacer cadenetas de ganchillo y unas flores muy, muy simples a base de cadenetas que ya no se si recordaría. Con la dificultad añadida, además, de que soy zurda y aunque mi madre sabía hacer algunos puntos yo lo tuve que aprender todo de verla delante, como en un espejo.
Tengo otra imagen de querer hacerme un barquito bordado en un trapo que después quise convertir en un cojín (y que no me salió muy bien).
Poco después pase al punto de red (que no me gustó, pues no encontraba la utilidad ni la estética de aquellos tapetes) y que aún hoy siguen en la caja de zapatos donde los guardé nada más terminarlos.
Pasé al punto de cruz y eso me duró un poco más. Pero al quedarme embarazada la cosa explotó.
Me vi de repente con mucho tiempo libre (me echaron del trabajo) y con muchas cosas que preparar, así que me apunté a clases de cerámica, me atreví a hacer las primeras prendas de ropa para mi bebé, el primer cuadrito de punto de cruz, y a partir de ahí, lo que hasta entonces había sido un entretenimiento se convirtió en una ansia de aprender a hacerlo todo, a personalizarlo todo, a estar todo el día haciendo cosas que dura aún hoy (y la verdad es que cada vez va a más).

A medida que mi bebé iba creciendo era cada vez más dificil entretenerle. Apenas dormía por el día (por suerte siempre hizo la noche entera) y las actividades le entretenían solo unos minutos, así que tuve que idear todo tipo de cosas para entretener a un niño con unas ganas enormes de aprender y con poca paciencia para hacerlo.
Ya os podéis imaginar que hice de todo, pasteles, motivación de los sentidos, plastelina, ginkanas, circuitos en el pasillo, manualidades de todos los tipos y colores....

Poco después llego la niña nº 2 y las manualidades y la creatividad en casa siguieron pero además ahora podía adaptarlas a unos gustos un poco más femeninos. Ya no solo tenía que dibujar coches o fabricar aviones de papel. Ahora, además estaban incluidas las florecitas, las pulseras, las cocinitas....

A pesar de todo, a pesar de que mis niños son los hijos de su madre, a pesar de lo motivados y estimulados que han estado siempre a idear, imaginar y crear, a pesar de lo que se sorprende y en parte a la rabia que me da tengo que reconocer que a mis niños no le gustan las manualidades. (snif, snif,...).

Les gustaban en su momento cuando era algo que hacíamos juntos, pero tengo que admitir, por mucho que me duela, que mis niños de creatividad CERO.

Por eso me sorprendió el otro día una amiga con la que tengo muchas cosas en común (entre ellas el gusto por las manualidades) que afirmaba que a sus hijas siempre las ha estimulado para que hicieran manualidades y que por eso a ellas les gustaba tanto hacerlas.

Bajo mi experiencia tengo que disentir, pues no creo que haya nadie que haya estimulado más a sus hijos para que fueran creativos y a pesar de ello no lo conseguí. (Tienen otras aptitudes, que le vamos a hacer).

Todo este rollo que os acabo de soltar viene a la famosa pregunta de ¿somos cómo somos porque nacemos así, nos hace la vida, las experiencias, los estímulos,...? ¿Qué porcentaje de nuestro caracter y nuestra personalidad es innato y cuanto es adquirido?. ¿Qué tipo de cosas podemos moldear y "educar" de un niño y cuales no?.

Mi marido siempre me dice que antes de tener hijos era de los que pensaba que todos los niños eran iguales, que lo que traían de serie antes de nacer era mínimo y que era la vida, las experiencias, el entorno, la educación, los padres, etc.. los que te hacían ser la persona en la que te acabas convirtiendo.

Pero después de ver que tenemos cuatro hijos y que los cuatro son totalmente diferentes habiendose criado en el mismo entorno, con los mismos padres y con los mismos principios piensa que, al final, cada uno es como es y que el porcentaje que tienen de manera innata es mucho más grande de lo que pensamos y eso es lo que les lleva a tomarse las cosas de otra manera, de escoger caminos diferentes de enfrentarse de otra forma a sus miedos, a sus problemas,...



Y vosotras? os lo habéis preguntado alguna vez o soy yo que estoy muy filosófica con eso del otoño?


miércoles, octubre 16, 2013

Manualideas: Pintar con papel de lija



Quieres una manualidad original para hacer con tus hijos y que a la vez sea duradera y creativa. Esta es la tuya.
Te enseño una manera de pintar con papel de lija (¿papel de lija?, sí, sí, papel de lija.). Podrás guardar de recuerdo esas obras de arte de tus hijos, incluso podrás llevarlas puestas. ¿Te animas?.
Haz click en esta imagen para saber como .


martes, octubre 15, 2013

Vuelven las vacaciones

Parece que haga nada que ha empezado el cole. Apenas me he acostumbrado a este horario caótico que tengo que me lleva todo el día de aca para allá y de repente tenemos otra vez vacaciones. Y en Francia no son de cuatro o cinco días como en España. No, no, no, aquí se pegan dos semanas de vacaciones como los señores.
El caso es que me quedan escasos tres días para organizar estas dos semanas (que además ya hará frio y no podremos salir mucho). Tengo que pensar planes, planes B y hasta planes F para hacer con ellos (ya os los iré contando).
Por ahora hay unas cuantas cosas que tengo claras que quiero hacer.
Quiero que juguemos todos a un juego que se ha comprado el niño nº1 y que todavía no hemos tenido tiempo de probar. Quiero ir al cine a ver la de "Aviones" que (aquí) acaban de estrenar. Quiero salir a cenar por lo menos una vez con mi "señor esposo" que últimamente solo nos cruzamos por los pasillos y coincimos cuando nos vamos a dormir. Quiero retomar lo de las "cenas de chicas" con la niña nº 2, que con esto de que esta descentrada hemos aplazado la de septiembre y se nos va a juntar con la de noviembre. Quiero hacer un par de proyectos de manualidades que tengo a medias y otro par que aún ni he empezado. Y también quiero hacer muchas manualidades con los peques que ya os iré enseñando. Quiero pegarle un meneo a la casa y dejarla en condiciones que la tengo un poco abandonadilla. Y además quiero montarmelo bien para poder descansar un poco (nada menos).
Si sobrevivo me tendréis por aquí si me notáis ausente es que me estan ganando.


lunes, octubre 14, 2013

El click de la semana: Los juegos de lógica


Da la casualidad de que vivimos muy cerca del pueblo natal de Fermat (un famoso matemático). Cada año, por estas fechas y con motivo de las jornadas nacionales de la ciencia montan un tinglado de lo más divertido.
Cada uno de mis retoños encuentra un entretenimiento adaptado a sus gustos y edad. Ya sea papiroflexia, juegos de sociedad, puzzles, retos matemáticos, libros, ...
Pero el niño nº 3 ya hace dos años que me deja con un palmo de narices cuando escoge un juego de lógica y lo resuelve incluso hasta el terce nivel (de cuatro). Patidifusos estamos.

jueves, octubre 10, 2013

Al agua, patos!!!

La primera vez que metía al niño nº 1 en la bañera (cuando tenía apenas dos semanas) presencié que cara tiene la felicidad más absoluta. Cuando le metimos por segunda vez y se repitió la situación tuve claro que le iba a apuntar a natación.
Reconozco que me costó mucho encontrar en mi chiqui-isla y por esa época (estoy hablando de hace más de 14 años) algún sitio donde hicieran clases  de natación para un niño de tres meses, pero finalmente encontré uno (cabezona que es una), creo que el único de toda la isla y para allá que nos fuímos.

La verdad es que era una gozada ver su cara cuando se metía en el agua, como chapoteaba todo lo fuerte que le permitían sus piernecitas y lo poco que se sorprendía cuando el profe le surmergía para que no perdiera la apnea.
Rápidamente aprendió a flotar en el agua (en plan perrito) y con dos añitos era capaz de desplazarse en la piscina sin manguitos, de saltar en bomba (le chiflaba) y aprender a salir por la escalera (superimportante)
Siguió nadando intermitentemente durante sus primeros 8 años de vida. Dejó de hacerlo cuando los entrenamientos empezaron a ser algo más duros y le propusieron subir de nivel y empezar a competir. "Yo no quiero competir", me dijo, y ahí se quedó.

Viviendo en una isla ha encontrado muchas ocasiones de seguir nadando y no olvidar lo aprendido. Y este año, después de la crisis de los videojuegos tenía claro que había que ocuparle los días con algún hobby, a poder ser deportivo para que descargara adrenalina y energía y volvimos a recurrir a nadar.
Como factores positivos teníamos que han hecho una piscina nueva en el chiquipueblo, la han inaugurado este verano y que dicen, cuentan, comentan, que es una pasada, con toboganes, yacuzzis y no se que tonterias más. Y por otro lado teníamos la cuestión de que no le apunté a ningún curso de natación, sino solo a la piscina. Se trataba de hacerle un pase y que él fuera cuando le pareciese (un par de veces por semana) a hacer largos, cansarse y de paso hacer algún tipo de deporte que, por otro lado no puede ser más completo.
Estuvo un poco reacio al principio, supongo que solo porque fue algo que yo le propuse ordené y había que negarse por sistema.
Siguió reacio después cuando se enteró de que en las piscinas de Francia están prohibidos los bañadores tipo short y solo permiten tipo calzoncillo o boxer (a ver que españolito de a pie es capaz de ponerse eso por propia voluntad).

Superadas esas trabas a golpe del socorrido "hacesloqueyotedigoypunto" la verdad es que el iño nº1  está encantado y se escapa siempre que puede a hacer unos largos ya que tiene el instituto casi al lado de la piscina.

Por otro lado, el niño nº 3 ha heredado de su hermano esa pasión por el medio acuatico pero no el respeto que hay que tenerle. Un episodio de este verano que casi hace que muera de un patatús cuando no se le ocurrió otra cosa que tirarse sin manguitos (tuvo que tirarse la niña nº 2 a la piscina para sacarle, pudo haber sido un drama) me dejó claro que no lo podía demorar más y que el niño nº 3 DEBÍA aprender a nadar.

Él no ha tenido la suerte de crecer en una isla sino que está creciendo en un pueblo del interior de Francia y tienen una manera particular de ver las cosas, por lo que ha sido un poco más difícil encontrar un curso apropiado.

Me ofrecían cursos de matronatación en los que yo me tengo que meter en el agua con ellos y chapotear un rato para no se qué del vinculo de la madre, bla, bla, bla....Yo NECESITO que aprenda a nadar.
Yo ya desarrollaré el vinculo en otro momento, yo quiero que aprenda a nadar.
Creí encontrar un curso como el que yo buscaba hasta que la profesora me suelta que no van a aprender a nada en todo el curso porque hasta los cuatro o cinco años no es fisícamente posible porque no tienen desarrollado la lateralidad y las conexiones neuronales necesarias.
Tócate las narices, su hermano, que nadaba desde los dos años era físicamente imposible.
Ahora me explico porque aquí hay tantos niños de diez años que no saben nadar y porque es obligatorio para el college llevar a todos los niños un par de meses por curso a la piscina.

Aún así les apunté porque pensé que era mejor eso que nada, pero después de ver un par de días las clases ya veo que es imposible que mis niños aprendan a nadar. No les enseñan a nadar, les enseñan a jugar en el agua.
Así que voy a desempolvar las horas y horas de cursos de natación que me he tragado y les voy a llevar yo, armada con un par de "churros" y un bañador nuevo apto para piscinas a la megachupitrónica piscina nueva de mi pueblo a ver si es o no posible que un niño de tres años aprenda a nadar...he dicho!!!.

(Como total, me sobra el tiempo y no tengo nada que hacer...ahora a la piscina)


(Ya, ya se, tengo que mejorar la calidad de las fotos que hago con el móvil).



miércoles, octubre 09, 2013

Manualideas: Bolsas estámpadas.


Hoy en nuestra manualidea algo tan típico y tan clásico como estampar con patatas, pero os cuento un pequeño truqui para que os salgan formas perfectas. ¿Queréis saber cúal? Clickad en la imagen.


martes, octubre 08, 2013

Balance del primer mes de curso: Socorro!!

Ya hace un mes que ha empezado el cole y parece que hayan sido dos días (en Francia el cole empieza antes).
Todos hacemos esfuerzos por conseguir adaptarnos a nuestros nuevos ritmos, por alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto y además no morir en el intento.

El niño nº 1, en un segundo de brillantez ha decidido tomarse en serio este curso y aprobarlo, si puede ser, con nota.
No está solo, en el proceso le hemos apuntado a clases de inglés y de repaso para reforzar esas signaturas que le cuestan más.
Por ahora está consiguiendo buenos resultados. Esperamos que no desfallezca y que las notas del primer trimestre sean todo lo buenas que él espera para que no se desanime, (por favor, por favor, por favor).



El niño nº 3 me tiene encantada. Adora ir al cole, jugar con sus amigos, hacer puzzles,...
Cada día le dejo en clase con una sonrisa y las veces que no va al cole se desilusiona (ha estado malito).
Quiere aprender muchas cosas pero ayer nos dejó a todos con la boca abierta cuando se puso a contar en FRANCÉS hasta 24 ,nada más y nada menos (sospechamos que en clase son 24 alumnos).
Es sorprendente, sobretodo después de que nos dijeran en la reunión de padres que el objetivo para los niños de su curso es que aprendan hasta el 10 y para los del curso siguiente (con los que comparte clase) hasta el 20. Así que mi chiquitín ya ha sobrepasado el nivel de un curso por delante de él. Menos mal que por lo menos tiene que aprender francés y que le supondrá no aburrirse demasiado en clase (espero).

Al niño nº 4, en cambio, le está costando un poco más la adaptación. Ya hemos superado la fase de llantos y la de "mamásequedaaquíynosemueve", (es un poco dictador).
De ahí pasamos por motivarle con cosas tipo "que juguetes más chulos que hay en clase", "que cosas más divertidas vas a hacer", "que mayor eres ya",...pero no funcionó demasiado (y es que el niño no es tonto).
Recurrimos entonces a mis socorridos m&m's (¿que haría yo sin ellos?) pero tampoco estaba muy conforme.
Pasamos también por un par de episodios de "pues me vuelvo a hacer pipí encima" que (creemos) ya hemos superado. Y al final, simplemente, hemos visto que es un proceso por el que los niños deben pasar y estamos en ello.
Ya mucho mejor, eso sí. Ya se queda sin llorar (nada, nada) y ahora estamos intentando dejarlo en el comedor porque yo he empezado mi curso de francés (aleluya) y no me da tiempo de ir a buscarlo.
La profesora dice que es pronto, que se cansa mucho pero por la tarde solo comen y después hacen las siesta, así que yo creo que en el fondo es que no se lo quiere quedar ( y la verdad es que no la culpo, pues mi chiquitín es un torbellino). Por ahora lo dejamos solo dos veces por semana (los días que es indispensable) y ya iremos ampliando poco a poco, sin prisas.

Quien me tiene más preocupada es la niña nº 2. Después de un mes de clase aún no sabe donde tiene la mano derecha, se le olvida hacer los deberes, y ya hemos recibido notas de los profesores, no hace tampoco sus tareas en casa, ni nada de nada.
Se le pasan las horas y no se en que puñetas pierde el tiempo ni donde tiene la cabeza,.
El otro día la llevé a clase y al llegar se dió cuenta de que se había dejado la mochila (un desastre).
No se entera de las cosas que le dicen en clase y casi no llega a tiempo de pedir una taquilla para dejar los libros, y eso que le dijimos que lo hiciera el primer día, pierde papeles, ropa, se le olvida lo que le decimos,.....uffff!
Espero que sea algo temporal porque va a acabar con mi paciencia.

Y yo, pues ya os podéis suponer.
Partiéndome en trocitos entre mi curso de fránces, las clases de inglés del otro, el circo de la niña, la natación de los pequeños, llevándolos a todos al cole y yéndoles a buscar (al cole y a todas partes), sacando ratitos para hacer la casa, la compra y la colada, buscando un par de minutitos para poder poneros algunas letras o hacer alguna manualidad y cayendo rendida en la cama casi a la misma hora que los niños.
Pero feliz , muy feliz, porque parece que las cosas se están poniendo en su sitio, porque el salir de casa y hacer algo para mí (aunque sea francés) me ha sentado genial y me ha dado un chute de optimismo que no me esperaba y que no sabía que necesitara, porque me levanto cada día con otra energía (pocas, pero otras), porque estamos conociendo aquí a gente genial que me completan los poquitos ratos que tengo libre (y me encanta) y porque presiento que este año va a ser un gran año, lo presiento, lo sé.


lunes, octubre 07, 2013

El clik de la semana: Mi pequeño Spiderman.



Me encanta que mi pequeño Spiderman me traiga flores (perdonad que la foto se vea un poco "de aquella manera" pero el gesto es lo que yo quiero recordar).

jueves, octubre 03, 2013

Lenguajes inventados

Últimamente me está costando mucho entender a mis dos hijos pequeños. Han hecho grandes avances en cuanto a vocabulario y formar frases completas (ya emplean gerundios, verbos compuestos, muchos pronombres,...). Eso es muy importante, sobretodo en el caso del niño nº 3 que tiene esos problemas de tartamudez/timidez y que no le da la gana eso de hablar francés. Cada pequeño paso lo veo como un gran logro.
El problema viene cuando deciden inventarse su propio lenguaje. Y no me refiero solo a algunas palabras, que eso, para padres experimentados solo significa añadirlo a tu vocabulario y ya está, sino, además transformar el resto de palabras conocidas para que haga más difícil su comprensión para el resto del universo.

De la noche a la mañana uno de mis peques decidió que a todas las palabras acabadas en vocal se le añade una C y, casi al mismo tiempo, el otro hermano decidió que todas las palabras acabadas en consonante se transforma en una A (como buenos hermanos ahora hacen los dos las dos cosas). A eso hay que añadir que están empezando a mezclar en su vocabulario palabras en francés (que yo apenas conozco). Así que tenemos un problema de comunicación importante.



Frases simples como:

- Mamá, mira, dos ranas.

Se transforma en:

- Mamac, mira, doa granuilles.

Si me pilla atenta alguna cazo pero como esté despistada no entiendo ni papa.

Eso me sugiere varias preguntas: ¿No es un poco pronto para inventarse lenguajes?, ¿qué necesidad tienen de hacerlo? y lo más importante, ¿se les pasará?


miércoles, octubre 02, 2013

Manualideas: Peces con platos de papel.


Hoy una manualidad fácil, fácil para una tarde cualquiera (por ejemplo esta). Te apuntas?? Haz click en la siguiente imagen.


martes, octubre 01, 2013

Cosas que cambian (y que nadie te cuenta) cuando tienes hijos.





Cuando esperas un bebé crees tener claro hasta que punto cambiará tu vida (y si no lo sabes ya vendrá alguien a contártelo con esa cara de "pero donde vas, alma de cántaro, ¿tú sabes donde te metes?").
Que si no dormirás , que si viajarás menos, que apenas tendrás vida social fuera de los chiquiparks, etc... pero lo que no te cuentan son esas pequeñas cosas en las que te fijas un día que, por algunas de aquellas casualidades, tienes tiempo de mirarte en el espejo y te sorprende ver como han colonizado tu vida.

1- Si antes eras una "fashion victim" que vestía a la última, se calzaba taconazo hasta para ir a la compra y no salía a la calle sin las pinturas de guerra ahora vas siempre en vaqueros (y casi siempre con restos de papilla,...), siempre llevas coleta o directamente te has cortado el pelo y se acabó de presumir de melenaza (yo tengo amigas que no se como de largo tienen el pelo pues JAMÁS las he visto con el pelo suelto) y el zapato más alto que te pones son las botas altas.
Se acabó lo de llevar pendientes grandes porque te los estiran, uñas de manicura porque tienes miedo de arañarles la carita,...y claro, después pasa lo que pasa, que te escapas al cine con las amigas y te vistes como si fuera a la boda de la infanta...para una vez que me puedo arreglar. (No os riáis y decidme que a vosotras también os ha pasado, por favor, decid que sí).

2- Te alimentarás a base de restos varias veces a la semana. Restos de potitos, media galleta, una manzana mordisqueada, un chupachups rechupeteado,...Después, claro, no endenderás como no recuperas la figura, sino paras un segundo!!!.

3- Tu bolso crecerá de forma desorbitada y tendra serias similitudes con el de Mary Poppins.
A la que metas la mano para sacar las llaves te encontrarás con unas toallitas, un coche, varias pinturitas, un chupachups, un click de playmobil, una maceta, el taper que te dio tu madre la semana pasada,...¿problemas de espalda?.

4- No volverás a apretar un botón, ni un interruptor, ni llamarás al ascensor, ni al semaforo nunca más.
En cuanto tu primer hijo toque el primer botón ya no volverá a dejarte hacerlo a tí hasta que no se emancipe. Ya me ha pasado un par de veces de estar esperando al ascensor sorprendida de que no venga para después caer en la cuenta de que estaba sola y de que no lo había llamado.

5- Echarás de menos mucho, mucho, tener una conversación "normal". Y como normal me refiero a que puedas decir dos frases seguidas sobre el mismo tema sin tener que interrumpirte en cada una de ellas con comentarios tipo: "Fulanito, deja en paz a Menganita", "ay, espera, que no veo a Zutanito", "un momento, un momento, que Petanito se ha caido",...
Y no, no te engañes, por teléfono ocurre exáctamente lo mismo.
Yo, que ya creía haber superado esa fase con eso de que mis niños mayores habían crecido y tal no se me ocurrió otra cosa que tener más niños y claro, esta fase se me hace interminable.

6- Tendrás una vida social muy activa (sí, sí, no te engaño) pero gran parte de ella serán cumpleaños infantiles, visitas a chiquiparks, actividades extraescolares y tardes de parque. Y tendrás envidia de tus hijos que se pasan el día yendo de acá para allá de fiesta en fiesta y de visita en visita y tu hace medio año que no tienes ni tiempo de llamar a tu amiga Puri para saber si sigue viva.

7- Dejarás de tener tiempo para tí. Esto puede que si que te lo hayan dicho pero no te imaginas lo amplio que se vuelve el termino "para tí".
Aquí no estamos hablando de tener tiempo de leer, de estudiar una carrera o de preparar una tesis,...estamos hablando de cosas básicas como tomar una ducha de más de cinco minutos sin que haya nadie aporreándote la puerta, hacerte la depilación cuando corresponde (es decir, con cierta frecuencia) y no cuando ya puedes hacerte trenzas en las piernas y eso ya no lo camuflan  ni las medias opacas. Poder pintarte las uñas a la hora que te plazca y no a las 11 de la noche mientras ves una peli y los niños por fin duermen corriendo el riesgo de quedarte frita en el sofa mientras esperas a que se sequen (por favor, decidme que eso también os ha pasado), poder ir al baño a la velocidad que te pida el cuerpo y no a la que demande la criaturita del otro lado de la puerta,...

8- Da igual lo rápido que te recuperes del parto el sexo nunca volverá a ser como antes (y no por razones fisiológicas). Se acabó el "aquí te pillo, aquí te mato", el sexo matutino, y casi casi el nocturno también para pasar a ser un "rapidito" discreto y silencioso (no sea que despertemos al infante y ya la hemos liado) justo antes de caer dormidos.

¿Qué más se os ocurre? ¿Cuales son esas cosas que nunca os dijeron antes de tener hijos?.


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