sábado, abril 28, 2012

Nuevo look

Se ve que la primavera me hace querer cambiar el aspecto de las cosas por otros mucho más frescos. Ha sido el caso de mi pelo, que me lo he cortado cortito, cortito y el de la página que espero que os guste. (Le he pegado un buen cambio ¿no?.

Se admiten cambios, sugerencias y mejoras. Incluso se agradecen.


jueves, abril 26, 2012

Cerrado por reformas



Como veo que esto está un poco paradito últimamente voy a aprovechar y hacer unos cambios en el blog, así que estará unos días en obras.
Mis conocimientos informáticos no dan para mucho, y no se como hacer que lo veáis un poco desastrado mientras lo voy reformando, así que no os asustéis si lo véos todo desordenado, que lo comprondré todo y volveremos pronto.



miércoles, abril 25, 2012

Consejos tontos para viajar a París con niños

Esto no pretende ser una guía de viaje, para eso hay un montón. Es más bien los consejos que le daría a una amiga que se dispusiera a viajar a París con niños desde mi experiencia.
Lo he dividido en dos partes: Disneyland y París/ciudad. ¡Vamos allá!.



DISNEYLAND

Viajar con niños requiere organizar mucho mejor el viaje que si lo hicieras solo en pareja o por tu cuenta. Los más pequeños no son tan dados a las improvisaciones y los cambios de horario les afectan más, por lo que tenemos que tener a mano todo aquello que vayamos a necesitar y organizar el viaje de antemano en función de ellos.
Lo primero que os aconsejaría es empaparos de la página web de Disneyland París, mirad los horarios, los precios y aunque os chafe un poco la sorpresa mirad las atracciones una a una para poder saber cuales se adaptan más a vuestros gustos y cuales serán una perdida de tiempo. Os ahorraréis hacer la cola en una atracción que le va a dar miedo e ir directamente a las que sabes que les van a gustar y dejar las "posibles" para el final. Yo me imprimí el mapa de los dos parques e iba señalando la altura permitida, la cantidad de cola que solían tener, si era para niños o no, si mojaban, si daban miedo, ...todas esas cosas que creía que me serían útiles.
El parque tiene a tu disposición el "fast pass", que es un ticket que puedes sacar en un cajero para una atracción concreta para un horario determinado. Cuando llega ese horario vas con tu ticket y te ahorras la cola, el inconveniente es que solo puedes tener activo un ticket a la vez y hasta que no lo has gastado no puedes usar otro.
Nosotros no lo usamos porque no sabíamos si con los niños ibamos a poder establecernos a un horario estricto.

Preferimos el otro sistema: El "baby switch" que consiste en que si los papás se quieren subir a las atracciones no permitidas o aconsejadas para niños pequeños el parque ha ideado un sistema en el que uno de los dos padres se sube haciendo toda la cola mientras el otro se queda con el/los niños a la salida y cuando el que se ha subido acaba se intercambian entrando el otro por la salida y sin necesidad de volver a hacer la cola. Lo único que hay que hacer es avisar a los vigilantes para que te den un ticket o a veces basta con que te vean con los bebés.
De esta manera los papas pueden aprovechar para subirse en las atracciones de "mayores" cuando los peques comen o están echando la siesta.


Si vas con niños pequeños el parque dispone de todas las comodidades para ellos: Te alquilan carritos si no llevas el tuyo, hay zonas para cambiarlos, donde te venden potitos, pañales y donde les puedes dar el pecho,...

Las atracciones están muy adaptadas a los peques y mi bebé de un año se subió a muchas de ellas. La zona más infantil es la de Fantasyland, obviamente. La atracción que tiene más cola es la de Peter Pan, pero no me pareció que lo valiese, por lo menos no era demasiado diferente a la de Pinocho o Blancanieves.

Para los más mayores hay atracciones para todos los gustos en los otros mundos. A la niña nº 2 (9 años, para que os hagáis una idea) le encanto el "Big Thunder Montain" y a las otras dos montañas rusas no pudo subir por la altura, pero para mi la mejor atracción fue Space Montain: Mision 2. Una montaña rusa cubierta y a oscuras que empieza como un proyectil, disparándote a no se cuanta velocidad. No apta para cardiacos, jajaja.

Lo que no os podéis perder bajo ningún concepto es el espectáculo final. Nosotros vimos el especial 20 aniversario y consistía en una proyección en el castillo de la Bella Durmiente de luces, agua, color y fuegos artificiales. Una verdadera pasada.
Es un poco tarde, pues empezó a las 21:45h pero vale la pena.


Uno de los inconvenientes del parque que encontré fue que en muchas de las atracciones has de dejar los carritos de bebe en la puerta y no es problema, pues hay sitios habilitados, pero después es cuando has de hacer la cola. Y estar media hora con un bebé aburrido retorciendose como si estuviera poseso en brazos...cansa. Hasta el punto de que aunque mi marido y yo nos ibamos turnando con el poseso en cuestión, al día siguiente teníamos agujetas.

Otra recomendación que os hago es que os llevéis cosas para entretenerlos en las colas, ya sea un cuento, un juguete o una game boy, pero se hace muy pesado si se aburren.

El otro parque, el de Walt Disney Studios, yo lo vi para niños un poco más mayores. Quitando las alfombras de Aladdin y la zona que está ambientada en Toy Story no hay tanta cosa para pequeñitos.
Quieren transmitir el cine y las películas en sí a diferencia del Parque Disneyland que lo que trasmite es la magia del mundo Disney. En el "Studios" muchas de las atracciones son para ver como se desarrolla una película, ver escenarios, atrezzo, y sus espectáculos son de efectos especiales y esas cosas. Muchas de las atracciones son proyecciones en pantallas y van con un horario determinado. Nosotros nos metimos en uno en el que Stich interactuaba con los niños a través de la pantalla, pero solo son en inglés o francés y mis niños no se enteraron de mucho.

En este parque las atracciones estrellas (para mayores) son la montaña rusa de Aerosmith, la torre del terror, que es un ascensor de esos de caida libre un poco más trabajado, y "Crush Coasters" que es como una montaña rusa en la que vas subido en una tortuga marina, pero que no llegamos a probar pues se rompió varias veces y eso hacía que la cola fuera interminable cuando la reabrían.
Y para los pequeños lo mejor fue Los cochecitos de Cars, que me gustó hasta a mi, y el Slinki Dog que es como un trenecito con forma del perro de muelles de Toy Story.

El tema comidas no es mucho problema, los dos parque están plagados de restaurantes y tiendas de snaks que son más caros de lo habitual pero tampoco es como para tirarte de los pelos, aunque lo que hacía todo el mundo es llevarse bocadillos, pues aunque te revisan las bolsas en la entrada no dicen nada.

Y ahora Paris, la ciudad del amor.



PARÍS:

En este caso lo primero que os aconsejaría es planificar bien el viaje en función de los gustos, preferencias y tiempo de los viajeros, pues París en una ciudad para perderse y hay millones de cosas que ver.
Nosotros por ejemplo no somos muy de museos y aunque el Louvre es digno de verse nunca entramos, pero si lo hicierais necesitaríais mínimo una mañana o un día entero dependiendo de lo aficionados que seáis.
Para ver los monumentos principales (repito, sin entrar en los museos) yo estimo que bastan dos días, puede que tres si lo hacéis con un poco más de calma que nosotros, que somos unos brutos.
Pero si os quedáis más días siempre hay algo que ver. Hay un museo de la ciencia para niños "Cite des Enfants", un parque Playmóbil, jardines y parques los que quieras, etc...
Para mi los monumentos que entran en esta lista son:
- Arco del triunfo con los Campos Elíseos. Se puede subir a lo alto del arco a contemplar las vistas, pero hay cola.
- El Sena (si es posible con paseo en Batobus).
- La torre Eiffel: Y recrearos con todas sus vistas, desde arriba, desde abajo, desde el Trocadero o desde los Campos de Marte, de día, de noche, para mí, la torre Eiffel es la estrella de París. Abren hasta tarde (en verano hasta las 00:00h). Podéis subir andando por las escaleras o por el ascensor. Obviamente, si lleváis carrito no os recomiendo hacerlo por las escaleras, así que prepararos para hacer más de una hora de cola. Ahora hay uno de los ascensores rotos y con lo eficientes que son los franceses llevará tiempo estropeado.
Si eres de los que preparan su viaje con tiempo puedes sacar los billetes por internet (mínimo dos meses antes), nosotros que somos de improvisar nos tuvimos que comer la cola con patatas, pero observamos que quieres tenían reserva en los restaurantes no hacían cola, igual compensa gastarte lo que te vaya a salir la comida y te lo ahorras en el ascensor y en el tiempo (que siempre tiene un valor). Eso ya dejo que lo investiguéis vosotros (y contádmelo después)
- Notre Dame.
- El Sacre Cour y Montmartre. Un paseo por el barrio de los pintores y una subida a las torres de la Basílica.
- El museo del Louvre con el Jardin de las Tullerias.
- La torre Montparnasse. Esta torre no es muy conocida pero a mi me encanta desde que la descubrimos por casualidad la primera vez que fuimos a París mi marido y yo Estaba atardeciendo y la vista desde lo alto de la ciudad con el atardecer y la torre Eiffel recién iluminada fue lo mejor del viaje y claro, desde la torre Eiffel se ve París, pero no se ve la torre Eiffel, jajaja. También abren hasta tarde. La última entrada es hasta las 23:00H.


Después si os sobra tiempo también podéis ver:

- El Moulin Rouge. Yo personalmente no lo recomiendo con niños pequeños, pues está en un barrio no muy bueno, lleno de Sex shops, strippers y cosas así. El molino es bonito pero está un poco retirado de todo y a no ser que queráis entrar a la cena/espectáculo solo es una fachada iluminada.
- La Defence Es un barrio de rascacielos y edificios acristalados de oficinas y centros comerciales muy moderno, tipo Los Ángeles que sobresale en un París lleno de edificios bajitos. En linea con el arco del triunfo se encuentra otro arco del triunfo modernista que es la atracción principal. Antes se podía subir a lo alto del arco y contemplar las vistas. Además en su interior había varios museos modernos, como el que queríamos ir a ver de la informática y el de los video-juegos, pero nos hemos enterado que han cerrado y no hay demasiado que hacer allí salvo ir de comprar.
- Museos (los que quieras, los hay a patadas: Orsay, Pompidou, Grand Pale,...). Yo no he entrado, ya sabéis, pero supongo que valen la pena. En el exterior del museo Pompidou se juntan muchos artistas callejeros, malabaristas y payasos que son una atracción en si.
- Versalles. Está un poco apartado de París, es más bien una excursión, pero si hace buen tiempo vale la pena aunque solo sea por los jardines, que tienen un laguito para ir en barca de remos, carritos de golf para pasear,...
Hace un par de años ir a los jardines era gratis y estaba llenos de vecinos que iban a tirarse al césped o a pasar el domingo haciendo picnik, pero ahora es de pago (y es una entrada aparte, has de hacer cola dos veces) y como compensación han puesto hilo musical con música clásica por todas partes y montan unos espectáculos de agua que no llegamos a ver pues se puso a llover.
Para ver el Palacio por dentro ahora se puede sacar la entrada por internet y eso hace que la taquilla no tenga cola, la cola se monta al pasar la seguridad, pero por lo que yo vi es bastante fluida.
- Jardines de Luxemburgo




Una observación importante si vais con poco tiempo es que no lo perdáis haciendo colas innecesarias. Por lo que yo he podido ver, casi todos los monumentos tienen cola y desde casi todos se puede subir a alguna torre: Desde el arco del Triunfo, desde la basílica del Sacre Cour, desde Notre Dame, desde la torre Montparnasse, desde la torre Eiffel, y todas tienen unas vistas estupendas pero son más o menos las mismas. Seleccionar desde donde queréis ver el skyline de París y ahorraros las demás colas.
Y esto va sobretodo para los que van con niños y con carritos pues el esfuerzo de subir una torre será mucho mayor.
Yo recomiendo la torre Eiffel por supuesto, la torre Montaparnasse que hay un ascensor supersónico de esos que te taponan los oídos para subir hasta la planta 59 y las otras tres te las haces a pata. Y como mucho Notre Dame, porque es de otro ángulo y se ve el río y las gárgolas. Las demás me las ahorraría (si vais justos de tiempo).

Moverse con carrito por París es hipercomplicado. Los metros están plagados de escaleras y hasta los mismísimos vagones tienen escalones, Montmartre tiene escaleras (el funicular solo te sube un trozo) y hasta para llegar al Arco del Triunfo tienes que salvar un millón de escalones. Pero no os asustéis, no es imposible, nosotros lo hicimos no con un carrito, sino con dos y se puede.
Lo único que os recomendaría es que el carrito en cuestión sea de esos que se pliegan tipo paraguas para poder plegarlo en cualquier momento pues lo necesitaréis, y no seáis como yo, que llevaba media casa en el carrito y plegarlo fue más inconveniente que patearnos todo París.

Para moverse hay muchas opciones, para mí la mejor es el autobús turístico de esos hop-on/hop-off que te llevan exactamente a donde quieres ir sin tener que volverte loco subiendo y bajando los escalones del metro y descifrando lineas caóticas. Tiene el billete de un día o de dos y no sale mal de precio. Para los que llevéis carrito lo tenéis que subir plegado.
El Sena también tiene un batobus con el mismo sistema de hop-on/hop-off  en los monumentos de su alrededor y además distintos cruceritos e incluso barco-restaurante.

Para comer tened en cuenta que aquí los restaurantes cierran a las 14:00h y que sea un sitio turístico y esté petado de gente no es excusa. Con un palmo de narices nos quedamos cuando a las 13:45h nos dijeron que ya no nos cogían en un restaurante pegadito a la Torre Eiffel la primera vez que fuimos. Aunque siempre os quedarán los fast-foods.

Creo que no me dejo nada. Espero que os haya gustado mi resumen y que os sea útil, ya me contareis si vais.

A las que hayáis ido podéis aportar vuestras ideas y experiencias y así lo vamos completando.





martes, abril 24, 2012

De vuelta II


En París teníamos intención de visitar los monumentos tira-tira y con comodidad y resulta que en un día ya la habíamos pateado toda, literalmente, porque no cabíamos con dos carros en los trasportes y la hicimos a pata.
Los mayores se portaron genial aguantando la caminata y a los pequeños en sus carritos se les hizo muy llevadero.



Era la tercera vez que mi marido y yo visitábamos París. Mi cuarta si contamos la visita que le hice yo de viaje de estudios cuando tenía 17 años, antes de conocerle. Eso nos ha servido para programar un poco lo que queríamos ver y lo que no, lo que les podía interesar a los niños y lo que se iban a aburrir seguro.
Empezamos visitando El arco del triunfo y la tumba del soldado desaparecido, no subimos, pues había cola y aunque me he enterado que si vas con carrito te suben en el ascensor, las vistas no son muy espectáculares, salvo por el primer plano de los Campos Elíseos.
Atravesamos todos los Campos Elíseos contemplando las tiendas y los escaparates en dirección al Museo del Louvre pasando por la plaza de la Concordia y los jardines de las Tullerías. El Louvre lo vimos desde fuera, nos hicimos unas fotos con la pirámide de cristal y listo.



Aquí se produjo la anécdota del día, cuando un grupo de japoneses empezaron a hacerse fotos con el niño nº3 (suponemos que les hizo algo, pero nadie lo vió) de repente estaba mi pequeñajo haciendose fotos con los nipones como si fuera una atracción. Pero la cosa no queda ahí, no. Es que nos ocurrió dos veces más. Con unos chinos en la torre Eiffel y en la cola de una de las atracciones de Disneyland con unos indios. Yo sé que mi niño es guapo y que es mono el puñetero, también lo se, pero no soy muy objetiva y no se hasta donde es amor de madre o hasta donde lo ven los demás. Cuando pasan cosas así es cuando pienso que los demás también deben de verlo tan requeteguapo como lo veo yo, por lo menos lo suficiente para hacerle una foto.

(¿veis al niño nº 3 en los brazos de la chica rodeado de paparazzis?) 


Después pasamos por delante del gran Palacio y el pequeño Palacio y atravesamos el puente hasta llegar a los Invalidos, pero también nos ahorramos entrar, pues aunque estaba la tumba de Napoleón y no la habíamos visto nunca no creo que hubiera sido agradable con los enanos.
Retrocedimos por donde habíamos venido y recorrimos la orilla del Sena hasta llegar a Notre-Dame. Era mi catedral favorita hasta que vi la de St Paul en Londres pero sigue siendo impresionante.
Preferimos no subir a las torres, pero lo dejamos para otra ocasión porque merece la pena, con las gargolas y las vistas.



Desde allí cogimos el metro hasta la torre Eiffel y no veáis que aventura, allí no hay ni Dios, los tickets los saca la máquina que solo tiene la opción de 1 ticket o 10, así que hicimos una cola detrás nuestra mientras sacábamos los billetes y a la hora de pasar por el torno ¿como lo hacíamos con los carritos? había una puerta a propósito pero estaba cerrada y poní que tenías que llamar a alguien para que te la abriera y...ALLÍ NO HABÍA NI DIOS. Al final los pasamos por encima, bajamos los chorropotocientos escalones hasta el anden y cuando llega el metro es de dos alturas y tiene dos escalones para subir.  (Que mal lo deben pasar los minusvalidos en esta ciudad).
Con lo nerviosa que me ponen a mi los metros, que no estoy acostumbrada y siempre pienso que se me van a cerrar las puertas y claro, si ocurre se me queda la mitad de la prole dentro y la otra fuera. Cojo aire levanto un carro y...no pasa. A algún ingeniero lumbreras se le ha ocurrido poner dos barras para agarrarse en vez de una y mi carrito no entra.
Lo bajamos, resoplamos y veo que el vagón de al lado no es igual, que tiene solo una barra, para allá que vamos corriendo. Levantamos un carro, otro, los niños saltnndo dentro, subo y me desplomo en el asiento...Misión conseguida.
La torre Eiffel es......es.....es.....una maravilla. Cada vez que la veo me impresiona más y cada vez que voy descubro una faceta nueva y un punto de vista diferente. Con dos carritos ni nos atrevimos a subirla andando, a pesar de que las otras veces sí lo hicimos. Nos sorprendió que en la cola del ascensor había muchos grupos de gente joven que por pereza (supongo) preferian comerse una hora y media de cola a subir por las escaleras (esta juventud !!!).



Pues eso, hora y media de cola después conseguimos subir directos al segundo piso. Las vistas desde ahí son espectaculares, pero si quereis un secreto.... a mi me gustan más desde la torre Montparnasse, que está muy cerquita y es que desde la torre Eiffel no se ve la torre Eiffel, claro. Fuímos allí por la noche (abren hasta las 23:00) después de ver como se encendía la torre desde el Trocadero y cuando ya había anochecido para poder ver las luces desde lo alto de la ciudad.



Al día siguiente tocó Montmartre (el barrio de los pintores) y la basílica del Sacre Cor, preciosa. También se puede subir a la torre de la basílica y también nos lo ahorramos. Después de comer a la Defense en donde se suponía que había un museo del videojuego y otro de la informática que mis chicos querían ver y resulta que lleva dos años cerrado. Y ahí pasamos el resto de la tarde, después al hotel a hacer las maletas y a descansar, que al día siguiente volvíamos a casa.

(Oh, la la. ¿Está o no está integrada la niña nº 2?).


MAÑANA......."Consejos tontos para viajar con niños por París".

lunes, abril 23, 2012

De vuelta

Hace poquitas horas que hemos llegado de nuestra escapada a Disneyland / París después de siete horas de viaje y creo que necesito unas vacaciones.
Las lavadoras se me amontonan, la nevera estaba vacía (dos carros he tenido que comprar esta mañana, menos mal que ha venido superpapá al rescate, porque no sabía como pasar dos carros con dos niños y dos manitas por las cajas ni como meter todo eso en mi chiquicoche), la vuelta al cole de golpe, sin tiempo de hacerse a la idea ni nada, a saco (y menos mal).
Lo hemos pasado muy bien, mejor de lo que pensábamos.





En Disneyland mi marido y yo íbamos con la idea de quedarnos con los pequeños en las atracciones más infantiles, dejar a los mayores un poco más a su aire y sacrificarnos nosotros en pos de la felicidad familiar, pero la verdad es que nos hemos subido a todo, hemos ido siempre juntos y lo hemos podido disfrutar los seis.
Lo único malo es que nos llovió los dos días que estuvimos en el parque y aunque habíamos visto la previsión y llevábamos paraguas no bastaron y tuvimos que aprovisionarnos de chubasqueros e incluso en el caso de la niña nº 2 de botas de agua y calcetines secos una vez que empezó a tiritar. La gente se hacía tumulto alrededor del expositor de calcetines de las tiendas y ví a mil niñas con las mismas botas que las que le compré a la niña nº 2.



Menos mal que los peques iban la mar de calentitos en su burbuja del cochecito y aunque era un coñazo meterlos y sacarlos para subirnos a las cosas no pasaron frío.
Pero lo bueno de eso es que el parque se vació bastante y como la mayoría de las atracciones son cubiertas nos ahorramos muchísimas colas y pudimos disfrutarlo al máximo.
Lo mejor fue el espectáculo de agua, luces y fuegos artificiales que han montado al cierre del parque en sustitución de la famosa cabalgata y con motivo del 20 aniversario.
Una pasada.
Si estáis pensando ir a Disneyland próximamente decidiros y no os perdáis el espectáculo porque es de lo mejorcito que he visto.
Es un poco tarde, eso sí, empezó a las 21:45h (tiene que ser de noche) y el peque nº 4 hacía rato que dormía en su carrito, pero los otros tres y los papás...con la boca abierta.



El niño nº 3 es fan total de Rayo Mac Queen, de cars, y el viaje a merecido la pena solo por verle la cara cada vez que lo veía, tanto en la atracción ambientada en la película como en uno de los espectáculos de Disneyland Studios (el otro parque) en el que salia Rayo Mc Queen a tamaño real y haciendo filigranas.
La anécdota fue, que a pesar de que le encanta Mickey Mouse (además del de Cars, creo que no conoce más personajes Disney) y de chuparnos la cola para que se hiciera una foto con él y de repetir mientras esperaba "mua Kiki" (un beso (muac) a Mickey) al llegar el momento de la verdad dijo que el bicho no se le acercaba y salió por patas no antes de retorcerse entre los brazos de un Kiki sorprendido y causando las risas de todos los de la cola. Menos mal que la cola sirvió para algo y la niña nº 2 la aprovechó.



El viaje nos ha servido para darnos cuenta de que tenemos que exponer más a los niños pequeños a los personajes Disney, pues con esta pasión que le tiene a Cars no ha visto ninguna película más.
Mi marido también decía que no había visto las películas quitando las que habían dado en la tele cuando eramos pequeños, así que ya nos hemos puesto manos a la obra para solucionarlo.

(El niño nº 1 y la niña nº 2 posando con el escenario de Monstruos S.A., mi película Disney favorita ¿Cuál es la vuestra?).


MAÑANA EL RESTO DE NUESTRO VIAJE....PARIS.




sábado, abril 21, 2012

Estudiando a los animales

El "Día del Protagonista" incluye una actividad al gusto del cumpleañero, así que el cumpleaños del niño nº 4 no podía acabar en la fiesta. El chiquitín ya va mostrando sus gustos y preferencias.
La última novedad es que, al contrario que al niño nº 3 el chiflan los animales. Y como era su día pensamos en llevarlos a una granja/parque de atracciones para que pudiese verlos en todo su explendor, pues aunque vemos a algún perro y se nos cuelan los gatos al jardín no tiene muchas ocasiones de verlos en vivo y en directo.

El niño nº 4 ha sacado de su gran hermano mayor su pasión por los animales. Los dos disfrutaron dándoles de comer y contemplando la cantidad de bichos de granja que había allí.


En cambió a la niña nº 2 no le gustan un pelo y aunque les dio de comer no lo hizo con gusto, hubo que convencerla y aún así no se fiaba.
Igual que el niño nº 3, que ni sale porque estaba ocupado enganchado al cuello de papá y lloriqueando porque mirase hacia donde mirase veía animales.


El niño nº 4 disfrutó muchísimo (y de eso se trataba, que para eso era su día) y nos sorprendió que por muy cerca que los tuviera no le daban nada de miedo y no paraba de llamarlos guau-guau a todo bicho que se movía.

Una vez superada la parte de los animales y comprobando que pese a los gritos de pavor de la mitad de mis niños habíamos sobrevivido todos...pasamos a la parte de parque.


El sitio estaba muy bien. En medio del campo y plagado de merenderos en los que hacer picnik y aunque nosotros no lo sabíamos y no llevamos nuestra comida la pudimos comprar allí (la próxima vez irémos más preparados)


La entrada incluye barra libre a todas las atracciones y un cacharrito con comida para animales y zanahorias para los conejos.
A pesar de que la mayoría de las atracciones eran para niños pequeños la verdad es que todos se lo pasaron muy bien y había cosas para todas las edades.


La atracción estrella fueron las camas elásticas, que aunque no pongo fotos, pues todas salieron movidas (obviamente) entretuvieron a los "mayores" varias horas. Incluso papá y mamá saltaron a ratos y eso se notó en los músculos al día siguiente.



Lo que más le gusto al niño nº 3 fue la pista de aventuras, y no porque tuviera tirolinas, ni porque tuviera que llevar un casco supermegatrónico, sino porque había un tobogán y allí donde hay un tobogán ahí está el niño nº 3 .

En reumen, que fue un día divertido en el que todo el mundo encontró algo que hacer y el pequeñajo disfrutó de su "día del protagonista" tal y como habíamos previsto.

A partir de ahora no tengo ni un respiro y cada mes tenemos un cumpleaños (y por en medio el mio y yo también quiero un día de la protagonista").
Dentro de unas semanas el niño nº 1 cumple 13 años. Ya tenemos que ir pensando en como celebrarlo...


martes, abril 17, 2012

Una fiesta de globos

Las cosas que más le gustan al niño nº 4 son: Comer, los animales y los globos. Así, que su fiesta de cumpleaños no podía ser de otra manera. Al despetarse de la siesta se encontró con un comedor plagado de globos. Más de 100 globos tirados por el suelo para saltar sobre ellos, tirarlos al aire o ser enterrado con ellos.

Su cara al tirarse encima de los globos era de auténtica felicidad y disfrutamos todos de verlo tan contento en su primer cumple.


Sobretodo el niño nº 3 que compartió sus juegos y disfruto como mínimo lo mismo que él.


Después llegó el momento "Regalos" y como no nos decidíamos le cayeron varios, una juguete que simula una caja de herramientas para aporrear los clavos con un martillo, una bolsa llena hasta arriba de comidita de plástico, de cubiertos y platitos, una olla a la que tambien el echabas comidita de juguete y dice cosas como colores, números, etc... y el juguete estrella fue un Pocoyo que habla, canta y salta, chupi, chupi.



Por cierto, esta vez tuve más tiempo de preparar algún detalle como la corona con el uno, que el niño nº 3 en su cumple tuvo que lucir una hecha con cartón de la mudanza.


Aquí la tenéis más de cerca. No tiene mucho misterio, está hecha con fieltro. Esta pensada para que me dure unos años, por eso la está unida con un elástico y el 1 tiene un velcro para que pueda ir cambiándolo segun los niños vayan creciendo. Para el año que viene tengo que hacer el 2 y el 3.


Su tarta favorita...FRESAS !!!

lunes, abril 16, 2012

Huevos de Pascua

El hecho de irnos a otro país, no es solamente dejar a atrás a amigos y familia, también dejamos nuestras raíces, nuestras costumbres y nuestras fiestas. Estoy asumiendo que ya no celebraremos Sant Sebastià, que no podré ir a la playa en San Juan, que carnaval es dos meses después y cosas así.
Me consuelo adquiriendo nuevas costumbres y celebrando nuevas tradiciones, como la de los huevos de Pascua, que siempre pensé que era una costumbre anglosajona y se ve que aquí también es muy típico.
Yo, como buena españolita me apunto a un bombardeo y ahí hemos estado nosotros pintando los huevos.

(Shhhhh, no me lo desconcentreis, que está pintando una obra de arte)


(En proceso de secado)


Después, como manda la tradición los escondimos por el jardín junto con un montón de huevos de chocolate y...ala!, a buscar....











domingo, abril 15, 2012

Porque llega carnaval

Los franceses tienen un ritmo diferentes para las cosas que aún no acabo de comprender. Y no me refiero solo al ya famoso "te llamaré mañana", sino que aquí se celebró carnaval el viernes santo (que aquí no es festivo).
Yo ya estaba resignada a no disfrazar a los niños, a ahorrarme el tener que hacer disfraces, cuando me llegó el papelito del cole que anunciaba la fiesta.



¿Que por qué se celebró casi dos meses después del resto de los mortales? No tengo ni idea.
¿Que pensarán los seguidores de las procesiones que celebren una fiesta pagana un día cristiano? Sigo sin tener ni idea.
El hecho es que tuve que disfrazar a tres de mis niños (el mayor dice que ni loco se disfraza ya) y llevarlos al cole de la niña nº 2 para disfrutar de una fiesta de carnaval y de paso del inicio de las vacaciones de Pascua.

El disfraz del niño nº 3 es reciclado de su hermano mayor, solo tuve que hacerle las plumas, que se las hice de fieltro para que pudieran jugar con ellas a disfrazarse después.


El disfraz del peque fue improvisado, pero a conjunto con el del nº 3, solo una túnica con flecos para que no le molestase al gatear (mis conocimientos aun no dan para unos pantalones con tan poco tiempo).
Lo más difícil fue que no se quitara las plumas, que como veis no estaba muy conforme.


La niña nº 2 iba orgullosísima con su disfraz de gatita que hicimos a partir de un tutú de esos que se hacen en media hora. Quedaba más estirado, pero después de llevarlo al cole en una bolsa y ponerselo horas antes de la foto pues quedó que parecía un merengue.
Os dejo algunos tutoriales por si quereís hacer alguno una tarde de lluvia o os pasa como a mi, que tenéis que hacer un disfraz en un tiempo record.
- Este.
- Este.
- Este.


sábado, abril 14, 2012

Nos vamos de vacaciones

La semana pasada tuvimos un día grande en nuestra casita en el retiro, pero grande, grande.

¿Os acordáis de este anuncio?



Lo habéis acertado...¡Nos vamos a Eurodisney!. Teníamos pensado ir dentro de unos años, pues los peques no lo van a disfrutar mucho y como consecuencia nosotros tampoco, y ya que pagábamos el gasto, pues que le sacáramos partido.
Pero ahora lo tenemos relativamente cerca y tenemos un familiar que ha trabajado allí y siempre nos estaba ofreciendo entradas, así que más fácil imposible.

Siempre pensé que cuando fuéramos teníamos que decírselo de un modo oríginal, que el anuncio tiene razón, que "la magia comienza cuando se lo dices" así que ingenié algo que fueran a recordar toda la vida....una ginkana.

Ya hemos hecho alguna y lo que no me gusta es que van corriendo de una pista a otra y en cinco minutos se ha  acabado a pesar de que a mi me había costado algunas horas prepararlo. Esta vez me lo pensé más, la ocasión lo requería.


(Preparando la ginkana)


La primera pista llegó por correo, cacé las cartas al vuelo y las guardé para cuando las tuviera todo listo.
A partir de ahí coloqué 10 pistas para cada uno en plan rimas con acertijos, nada de " ves aquí, busca allá", sino "uno calla, otro no oye y el otro no tiene vista, ¿cúal de los tres guardará la pista?" refiriendome a unas figuritas de los tres monos que se ponen las manos en las orejas, los ojos y la boca.

Así que ya tenéis a los niños corriendo de un lado a otro de la casa, reuniendo sus pistas y pensando a donde tenían que ir a continuación.

(Intentando ordenar las letras con la colaboración de los peques, que se esforzaban por desordenárselas)


Querían que fueran por separado para que tuvieran la oportunidad de jugar los dos en vez de que uno monopolizara al otro, pero también queria que después tuvieran que ayudarse el uno al otro para la prueba final y que se necesitasen para superarla, que uno no pudiera resolverla sin el otro y que tuvieran que esperarse. Así que le dí a uno un trozo de pista que no tenía sentido sin el otro trozo. Una vez reunidas las dos pistas tuvieron que pensar un buen rato para saber a donde tenían que ir.
La última pista le decía que tenían que colaborar para encontrar la solución.

Cada pista tenia un recuadro con una letra o roja o verde y tenían que formar dos palabras con las letras de los dos y esas palabras les enviaban a nuestro armario en donde se encontraba el último sobre con la sorpresa "Nos vamos a Eurodisney".

(La niña nº 2 pensando en el acertijo)


Yo me lo pasé genial y ellos más y resultó tal y como yo esperaba con dificultad y teniendo que ayudarse. Se pasaron más de una hora resolviendo la ginkana y supongo que conseguí lo que quería, que en el futuro recuerden tanto el viaje, como la forma en que se lo anunciamos.

Ya os contaré como nos lo pasamos.

jueves, abril 05, 2012

Me quedo sin bebés

Hoy, 5 de abril, hace un año que mi chiquitín asomó la cabecita. Esa cabecita calva y redondita (todavía hoy es así).
Nuestro pequeño se hace mayor y a un ritmo vertiginoso, además. Hace un par de días echó a andar. Ha sido el más precoz de mis cuatro retoños para eso, pero como ocurre con los pequeños de familias numerosas (sobretodo con un hermano mayor que solo le lleva un año) apenas tuvimos tiempo de celebrárselo.
Siempre me ha sorprendido la cantidad de cosa que lleva adquirido un niño cuando nace. Me refiero a todas esas cosas que son innatas, sus gustos, su personalidad, su carácter, sus habilidades,...
Me pequeño peluche ya empieza a manifestar sus preferencias, a gritos, a poder ser, para que nos enteremos todos.
Y nos sorprende lo diferentes que pueden ser los hermanos, pues escoge hacer y ser todo lo diferente que pueda de su predecesor.

No le gustan los juegos de pensar, así que quedan descartados todos los encajes, puzzles, construcciones (todavía), al contrario que su hermano, que podía pasarse horas con sus cubos encajables. Yo no se la cantidad de juegos de eso que llegué a comprar,...
Al niño nº 4 le gustan los juegos de pegar porrazos como el martillo, el xilófono, ....cuanto más brutos, mejor.
Le gusta dar besitos húmedos y que le besuqueen los mofletes. Cuando oye el mmmm de muac ya pone la cara para que le achuches o te abre la boca para darte un picotazo lleno de babas en la boca. Pero es que es como un peluche...
En cambio, al número 3 es oír el mmm y se pone a gritar, a dar palmetazos o a salir corriendo (En fín).
Le encantan los globos y los estruja, los babea y los tira sin ningún miedo mientras yo lo miro con repelús, por si explotan, pero aunque eso ocurra no le da ningún miedo y si puede va a por otro.
Le gustan los animales (al nº 3 no le gustan un pelo) y sus primeras palabras han sido para ellos: Buau-buau, dice, a todo animal que se mueva, ya sea una gallina o un caballo.
Por eso, como "Día del Protagonista" iremos a una granja para niños que hay por aquí cerca. (Ya os contaré).
En fin, para mi es un día de reflexión, pues ya dejamos de tener bebés en casa. Ya no se deja mecer en brazos, ya no quiere papillas, ya no quiere echar siestas, ...mis niños se hacen mayores!!



martes, abril 03, 2012

Mis niños no saben jugar

Mis dos hijos mayores no saben jugar y no sabría decir si eso es mayor desgracia para ellos o para mí.

Cuando yo era pequeña jugábamos a cualquier cosa y con cualquier cosa: Al elástico, a la camba, a las canicas, a cantar, a bailar, al escondite,...
(También es cierto que antes se tenían menos juguetes y más sitios donde jugar).
Pero siempre pensé que mi imaginación era el mejor juguete y que eso le enseñaría a mis hijos.
Y eso hice, pero ellos no lo quisieron aprender.
el niño nº 1 es un eterno aburrido, ya desde pequeñito solo se entretenía (y pocos minutos) si le decías a qué tenía que jugar (a él no se le ocurría). Solo concebía jugar a baloncesto si tenía campo, pelota (de basket, no cualquiera) y canasta, sino, decía que no se podía jugar.
Lo he visto aburrirse el día de su cumpleaños con 26 niños en casa y el día de reyes justo después de abrir sus regalos.
Cuando descubrió la consola y los videojuegos fue la muerte de cualquier otro juego para él.
Yo miraba embelesada a los niños que eran capaz de jugar con un avioncito de papel o simplemente imaginarse que eran unos piratas o algo así.
A pesar de mis esfuerzos, de darle opciones, de enseñarle juegos, de tardes en el parque, de manualidades...él no era capaz de entretenerse y veía mis sugerencias como castigos o tiempo de espera  hasta que le dejase jugar a la consola o ver la tele.
Llegó un momento en el que me rendí y pensé que él, simplemente, era así, un eterno aburrido y abanderado de la ley del mínimo esfuerzo.
Cuando la niña número 2 siguió sus pasos y aunque no tan exageradamente pero tampoco era capaz de entretenerse un rato a pesar de tener libros, juguetes, sitio donde jugar y hermanos con quien jugar, pensé que el error era mio y que no era capaz de inculcarles lo que yo creía que se adquiría por instinto: Saber jugar.
Empecé a tirar cartuchos como últimos recursos, tenían juguetes, pero hicimos más como manualidad, les enseñaba juegos que me esforzaba por recordar, hice un bote de sugerencias de juegos para que pudieran coger uno al azar (aconsejada por una mamá del blog) incluso hicimos un horario exhaustivo que en vez de poner "jugar" ponía "jugar a...." y así, sin tener que pensar a qué tenían que jugar, solo a cumplir el horario lo hacían. Aunque lo del horario fue lo que mejor me fue seguía pensando que era triste que no saliese de ellos mismos lo de "me apetece jugar a..." El que sean un niño y una niña no ha facilitado las cosas, pues apenas tienen gustos intermedios en los que puedan jugar juntos y al final acaban negociando en plan "yo me fastidio un rato y jugamos a lo que tu quieras y luego al revés". Eso siempre acababa en pelea, pues las promesas se evaporaban a la hora de la verdad y al final era peor el remedio que la enfermedad.



Pero llegó el número 3 y me teoría de que era culpa mía, de que algo no había hecho bien se hizo añicos.
¡El niño nº 3 sí sabe jugar!.
Puede pasarse horas tirando piedras sobre la rampa de un tobogán, solo para ver como caen, se entretiene cogiendo flores, simulando que una cuchara es un avión y un trozo de manzana un coche y juega constantemente, solo o con sus hermanos, pero sabe jugar.

Así que no es culpa mía y que mis niños mayores tienen un problema, pero ese problema , como decía antes  nos afecta también a nosotros.

El colmo de los colmos que para estrenar la resurrección de nuestro coche, que por fin está arreglado (eso sí, en Alemania, que de ser eficientes los teutones saben un rato).
Fuimos de excursión a un pueblecito de los alrededores. El sitio no podía ser más idílico: Un pequeño lago en un día soleado y con la naturaleza floreciendo y brillando como loca y lo que es mejor, para nosotros solos.
Al final del lago había unas piscinita para niños (ahora vacía, pero que visitaremos en verano) y una zona de merendero con toboganes, columpios, un campo de volley-ball,...(Ideal, vamos)




Pues a pesar de que se habían llevado juguetes, petancas, pelotas y demás y de que tenían un lago entero por explorar, con su correspondiente cacho de montaña y todos los animalitos que allí podían vivir, no podíamos despegarnoslos de encima y cuando les insitíamos que se fueran a jugar, que para eso habíamos ido allí, para que corrieran, saltasen, jugasen y les diera el sol, se limitaban a pasar de estar tirados en la manta que habíamos llevado para los bebés, a tirarse en los bancos o tirarse en el tobogán. (Super triste, vamos)

Al final casi nos tuvimos que enfadar para que entendieran que tenían que jugar y entretenerse. Ellos acabaron de morros y a nosotros nos dieron el día.
Pensamos que eso no podía seguir así, que unos niños tendrían que saber jugar o como minimo entretenerse y más en un entorno tan propicio.



Al llegar a casa optamos por una solución drástica y arriesgada. A partir de ahora, mientras haya sol estarán jugando (a poder ser en el jardín) solos o juntos, da igual. A lo que quieran o a lo que puedan. Pueden ir en bici, en patines, jugar a badminton, comba, elástico, canicas, petanca, disco, pelota, trepar a los árboles, hace cabañas, al escondite, buscando bichos o cogiendo flores, tirando barquitos de papel al rio (que tenemos delante), fabricando cometas (lo de toda la vida, vamos) y cuando aprendan, cuando el tiempo se les pase tan deprisa que ni se den cuenta de que se ha hecho de noche, que se lo pasen tan bien que se les olvide que es la hora de cenar creo que les dejare un precioso regalo.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...