sábado, diciembre 31, 2011

Sobrevivimos a la Navidad

Cuando nos dieron la casa solo cinco días antes de Nochebuena y los muebles nos llegaron dos días después, pensé que no lo conseguiríamos.
Tengo recuerdos difusos de esos momentos. Carreras por todo, cajas por todo, niños berreantes que se te cruzaban en tu camino reclamando un poco de atención (que aún hoy seguimos intentando compensar), comidas y cenas en restaurantes de comida rápida de toda la ciudad (porque extrañamente aquí solo se come de 12 a 14, si te pasas no comes o solo te queda el Mac Donalds). Hacer 27 cosas a la vez y tener dos mil frentes abiertos...
Al mismo tiempo encargar la leña, porque hace un frío que pela, conseguir un árbol ya casi de rebajas, hacer la comprar para poder comer decente en Nochebuena y hacer encaje de bolillos para conseguir comprar los regalos de Papá Noel a tiempo y sin que se enteren (eso sí que es una proeza).
Y de repente y casi sin darnos cuenta  era 24 de diciembre y sí, teníamos todas las cajas colocadas, el árbol, enoooooooorme adornado y en su sitio, la chimenea funcionando, los regalos envueltos y guardaditos y la compra de la comida "especial" hecha.
Era como si hubiesen venido los duendecillos de Papá Noel a ayudarnos o que el milagro de la Navidad existiera (¿?). Y unas narices. Fuimos mi marido y yo como locos y a trabajos forzados de sol a sol. A destajo.
A los pobres niños mayores los tuvimos de cuidadores de los pequeños casi todo el día porque era la manera más práctica de avanzar....Papá Noel les compensaría después (jejeje).

Mi gran reto fue la cena de Nochebuena.
Yo os he contado que no se me da demasiado bien cocinar. Lo que hago me suele salir bueno, pero como no me gusta cocinar, nada, nada, nada pues no tengo mucha práctica, la verdad.
Pero claro, la cena de Nochebuena es sagrada y la de este año más, que tenía que ser especial por ser la primera fuera de España.
Decidí hacer canelones, que a los niños les encanta, pero como dan mucho trabajo no hago muy a menudo ( es decir, creo que los he hecho dos veces).
La dificultad venía añadida a que no tengo horno, porque el propietario de la casa tiene pendiente reformarnos la cocina después de fiestas y aqui, en tierras galas se estila lo de llevarte tus propios muebles, incluido horno.
Pero los canelones solo necesitan horno para calentarnos y gratinar ¿no? y mi supermicroondas tiene gratinador, así que...
La sorpresa vino cuando al leer el modo de preparación de mis maravillosos canelones me doy cuenta de que mi monsieur marido compró unos canelones que son como unos tubos (¿ya no se llevan las laminas de toda la vida?) y que no necesitaban precocción porque SE HACÍAN EN EL HORNO.
Ya no había tiempo de nada, ni de cambiar el menú, ni de comprar otros (que el jura y perjura que solo había esos). ¿Que hago? Pues los hiervo.
Despacito y casi de uno en uno, para que no se peguen meto los tubitos en agua hirviendo mientras preparo el relleno, los saco rapidito, para que no se hagan demasiado y se me rajen.
Primer paso superado, ¿ahora que? A rellenarlos.
Con una cucharita voy metiendo el relleno y ¡oh!, sale por el otro lado. Así que con el tubito en horizontal voy metiendo la cucharita, sin apretar demasiado para que no se raje.
Mi marido se compadece y viene a ayudarme.
Echo la bechamel que es de sobre (tampoco hay que abusar) y espolvoreo con queso rallado, que de eso por aquí hay mucho. Al final ha quedado hasta bonito, solo queda gratinarlo.
Me dispongo a meter los canelones en el micro y....NO CABEN. Casi me echo a llorar.
Como último recurso metí los canelones en una fuente de pastel redonda y los meté en el microondas chorropotocientos minutos, porque eso no gratinaba ni pa dios.
En mi defensa diré, que pese a las dificultades los canelones estaban que te cagas y como fuí buena Papa Noel me trajo todo lo que había pedido.





miércoles, diciembre 14, 2011

Empezando una nueva vida

Hay veces, que la vida te lleva por caminos que no sabías ni que existían. Lugares que nunca pensaste, situaciones que nunca imaginaste...
Y de repente te encuentras en una de esas circunstancias que piensas que "esas cosas solo le ocurren a los demás" y no sabes ni como has llegado allí.
Yo ahora estoy en uno de esos caminos.
Por un millón y medio de motivos (unos más importantes que otros) hemos hecho las maletas, hemos cogido a los niños, lo hemos dejado todo atrás y nos hemos venido a Francia.

Yo, que siempre dije que no podría vivir en otro sitio que no fuera en mi chiquiisla me veo aquí, en Francia, sin entender nada de lo que me dicen estos ultra-mega-educados franceses pero con las esperanzas puestas en que ha sido para mejor.

Este ha sido el motivo principal de porque he estado tan desconectada últimamente.
Primero hubo que hacer 154 cajas (sin exagerar, que las contamos) y desmontar otro centenar de muebles (esta vez sí, exagerando). Hacer trámites de cuadrar fechas, reunir papeles, de colegios, de médicos, despedidas, lágrimas y promesas de vernos pronto.
Una vez en el país vecino hay que encontrar casa, colegio, instituto, papeles y más papeles,...
El futuro no pinta mucho mejor, pues tendremos que deshacer todas nuestras cajas en las visperas de Nochebuena que, además, queremos que sea especial por ser la primera que pasamos solitos. Tendremos que cocinar una suculenta comida de Navidad en una cocina en obras y sin horno (y además con mis escasos recursos culinarios). Tendremos que montar un árbol y encontrar tiempo para poder poner regalos a sus pies.
Y después, una semana antes que en España, los niños empezaran el cole en un idioma que no entienden.

Nuestra conexión a internet en nuestro hogar temporal no es gran cosa, pero he querido tener la ocasión de hacer esta entrada para poder felicitaros las fiestas y poder daros una explicación por mi ausencia, que os lo mereceis.

Me hubiera gustado contaros como solemos celebrar nosotros la Navidad, que hacemos las postales de felicitación nosotros mismos y que metemos dentro una foto de los niños sacada de las 127 de nuestra sesión navideña anual (y única, pues es el único momento que consigo que los cuatro se muestren algo predispuestos) y que esas fotos la familia y los amigos coleccionan de año en año.
Contaros que creamos la tradición de llevar galletas al cole, cada una de ellas envuelta en papel celofán y con un lazo del que cuelga una tarjetita deseando "feliz navidad". Una tradición tan arraigada que los compañeros de la clase de los niños ya las exigen cuando se acercan las fechas.
Pero estas navidades van a ser diferentes, no mejores, ni  peores, pero sí diferentes.
Aún así, eso no es excusa para no desearos unas Feliz Navidad con todo mi cariño. Que el años que entra esté cargado de alegrías y buenos deseos.

Para mi será el comienzo de una nueva vida en todos los sentidos. Os mantendré informad@s, no os lo perdáis, porque promete ser una aventura a lo grande.



sábado, noviembre 05, 2011

El don de la oportunidad

Mis hijos, todos ellos, son listos, guapos, simpatiquísimos, maravillosos y completamente inoportunos del primero al último.( Nadie es perfecto)
Con el paso de los años, aprendes a lidiar con que se hagan caca en el lugar más incómodo donde no hay cambiador de bebés (por supuesto) ni ningún sitio útil para poder cambiarle el pañal y, claro está que ese es el momento que han elegido para hacer la caca más grande del siglo poniendo a prueba tu paciencia, tu equilibrio y tus recursos.
El momento que eligen para hacer caca es algo que siempre me ha llamado la atención, o es como ya he dicho cuando peor te va para cambiarlos, o cuando en enero ya le has puesto el body, el jersey, los pantalones, el abrigo, la bufanda, las botas... y has conseguido reunir a todos los implicados en el recibidor (y os aseguro que no es tarea fácil) y tienes las llaves en la mano, cuando sientes un tufillo sospechoso.
A mis niños número 3 y número 4 les inspira el ascensor. Infinidad de veces he llegado a la guardería con alguno de los dos (o los dos) con el pañal sucio porque han elegido el trayecto de ida hasta allí (y eso que solo es cruzar una calle) para "inspirarse".
También te resignas cuando hacen comentarios comprometidos y fuera de lugar porque son niños y es su trabajo.
Los dos mayores eligen cuando estás en el hospital recién parida para portarse tremendamente mal y pelearse a cada momento para que la abuela se escandalice y no quiera volver a quedarse con ellos hasta dentro de medio año (como ha ocurrido).
Pero el colmo de los colmos es cuando papá tiene que hacer un viaje de tres días ineludible ( y eso que no suele viajar) para ponerse enfermos tres de mis cuatro retoños. Y cada uno con una cosa diferente (nada grave). El número 1 catarro y dolor de garganta (afónico, afortunadamente, así por lo menos no discute con su hermana), el número 3 con diarrea monumental y en la guardería me miran con mala cara cuando lo dejo :"Es que me tengo que ir a trabajar, que papá no está, pero si tiene fiebre o algo vengo zumbando". Y el número 4 una conjuntivitis muy aparatosa a conjunto con mocos y un poco de fiebre. Y ahí si que no hubo excusa y no pude ir a trabajar.
Y ahí me tenéis, quitando las cacas del número 3 por la mañana, llegando tarde a trabajar, llegando a casa y hacer la comida para el niño adolescente y para mí, recoge todas las cosas que salen de su sitio como por arte de magia, duchas, cenas, un niño pegado a las piernas, que debe ser un efecto secundario de la diarrea, convenciendo al número 1 que se separe del ordenador (que esto casi merece otro post) y convenciendo a la niña número 2 de que se quede con un bebé berreante y febril mientras voy a hacer la cena o a hacer pis, que una también tiene sus necesidades.
Papá llegó ayer y ya le he dicho que no se puede ir nunca más, porque tenemos los niños más inorportunos del mundo.
Claro, que se de donde lo han sacado, pues ayer, la que se puso mala, fuí yo.





lunes, octubre 17, 2011

Educando al país

Normalmente escribo las entradas sobre cosas que me han pasado hace unos días, cosas que he tenido tiempo de reflexionar, de relacionar o que no son la primera vez que me enfrento a ellas pero es que hoy he vivido una experiencia surrealista y quería contároslo ya.
Bueno, muchas sabéis que trabajo en un cole atendiendo a niños discapacitados o con necesidades especiales. No soy profesora, pero aún así eso implica que tengo que entrar a todas las clases, dependiendo de a que curso vaya el niño en cuestión.
Este año es el primero que tengo a más de un niño asignado y hoy tocaba estar un rato en 5º de primaria. Clase de medi (conocimiento del medio)
A pesar de que al no ser profesora algunas de ellas tienden a menospreciarnos y a creer que estamos allí para juzgarlas la verdad es que la profe de 5º es un encanto. Me pone al día cuando llego, me explica que va a hacer y porque y cual es su forma de hacer las cosas. Intenta que participe con todos y no solo con el niño que me precisa y me trata como una profesora más (para los niños siempre eres una profesora más).
Con eso quiero decir que como persona es fantástica, pero como profesora...
Hoy tocaba tema nuevo: Los animales.
Les ha hecho leer el principio del tema por turnos en el que hablaba de como los animales se mimetizaban con su entorno y porqué. Han leído el mismo párrafo tres niños diferentes (un párrafo de 15 líneas). Después ha aclarado las dudas explicando, es decir, traduciendo al castellano (la clase es en catalán a pesar de que solo había tres niños españoles de los cuales solo uno catalán y el resto extranjeros) las palabras que no entendían y después ha preguntado que era mimetizar (en ningún momento lo ha explicado). La mayoría no tenía ni idea a pesar de que lo habían leído tres veces en el libro, pero una niña lo suficientemente espabilada ha levantado la mano para leerle a la profe las lineas donde lo explicaba. La misma niña que solo unos minutos antes me había dicho que tenía muchos problemas con el vocabulario porque era marroquí. Como se lo ha leído bien y realmente era verdad lo que decía lo ha dado por bueno y ha seguido.
Ningún niño se ha enterado de lo que era mimetizar.
Después de leer otro párrafo ha sacado a otro niño a la pizarra para que hiciera un esquema de en que se dividían los animales:
Vertebrados e invertevrados (ha puesto el bestia).
- Lo ha escrito con V (le ha dicho a la profe algún listo).
- Ah, si ! ¿Yo que digo, inbertevrados o invertevrados?....
LE ESTABA CORRIGIENDO LA PRIMERA V.
Menos mal que ha reaccionado pronto (supongo que cuando ha visto que yo empezaba a tirarme de los pelos) y dice....
- Ay, espera que me lío....- Y se pone a comprobarlo en su libro !!!!.

Supongo que ha sido un lapsus pero a mi se me ha desencajado la cara de presenciar aquello.

Lo de la V se queda simplemente como una anécdota pero lo de no explicar la lección a unos niños que no estaban entendiendo nada me preocupa un poco más.
Yo tenía impulsos de preguntarles ¿pero os habéis enterado de algo? ¿pero que significa lo que acabas de leer? Explícamelo con tus palabras, ponme un ejemplo, pero no. He tenido que contenerme porque la profesora era ella.
Durante mi trayectoria profesional (ejem, ejem) me he topado con un montón de profes. Algunos buenos, otros geniales, otros malos y la mayoría normalitos, pero lo que me mata es que después se van a casa dándose palmaditas en el hombro por el trabajo "bien" hecho y por su labor educativa cuando esta profesora en cuestión no había explicado nada a nadie hoy, que los niños se han quedado exactamente igual que cuando han llegado y que ellos son el futuro del país.




viernes, octubre 14, 2011

A por el 17

Jo, ya son 17 los premios otorgados a este/vuestro blog. Os doy las gracias por seguirme y apoyarme.
En especial a Sagoes de Creando Sueños. Ella me concedió este premio hace más de dos semanas y yo he tenido la poca vergüenza de no sacar tiempo para publicarlo hasta ahora. ¡Gracias, guapa!.



Y además es de estos premios que me "gustan tanto" (jejeje) porque viene con deberes.

Alla van:

1- Escribir el titulo de tres canciones favoritas, a ver, a ver....
- "I´m Yours" de Jason Mraz. Ya conté algo sobre porque me gusta esta canción aquí.



- "Grande" de Paolo Vallesi (me encanta, sobretodo la letra).


- "Adelante" de Naiara. Fue la canción del anuncio de BBVA hace unos años, seguro que os suena, a mi me encanta.



2- Contar un sueño.
No tengo un sueño claro, tengo muchos proyectos que espero realizar algún día pero lo que espero de la vida es envejecer feliz junto a mi marido y mis hijos y cuando acabe el recorrido pensar que definitivamente valió la pena y que repetiría cada uno de mis pasos. Lo demás es secundario.

3- Otorgar el premio a otros blogs.



Pues eso, ahora a disfrutar con las lecturas de estos pedazos de blogs y nos vemos.

jueves, octubre 13, 2011

Movilizado

Siempre he pensado que un niño no necesita un teléfono móvil. Pasan la mayor parte del tiempo en clase o acompañados por adultos y apenas tienen vida individual, pero desde que el niño número 1 empezó el instituto hemos tenido algunas situaciones en que nos hubiera venido bien que el niño estuviera comunicado. Como el día que se pensó que teníamos hora con el dentista a una hora y era a otra y no le pude avisar, o el día que no podía ir a buscar a su hermana a la salida del colegio y no me pudo avisar él a mí, o cuando nos fuimos a comer fuera y él nos vio (menos mal) de camino a casa.
Así que ayer fuimos a comprarle una tarjeta prepago para un cutremobil que teníamos en casa para probar a ver que tal.
Esta el niño más contento que unas castañuelas. Esperemos que no haya que quitarselo por irresponsable.
Si lo hace bien y controla el saldo y esas cosas para estas navidades los reyes le traeran un movil mejor y si quiere uno requetechupitrónico tendrá que poner el la diferencia.
Y esto me crea otra cuestión y es que el niño número 1 me dice que la mayoría de los chavales de su clase (os recuerdo que son 12 añitos de nada) tienen movil, pero que la mayoría no tienen móviles cualquiera como él. Van de blackberrys para arriba, pasando por los tactiles, los androids y no se que más.
Y digo yo, ¿no es muy arriesgado que niños de 12 años vayan al instituto con móviles tan caros?. Es que el mio es muy despistado y seguro que se lo deja en cualquier parte, pero también se lo pueden robar o romper...¿que pensais vosotras?.



Ni que decir tiene que el niño número 1 le esta sacando un partido asombroso al móvil empleando todas sus aplicaciones, incluso las que ni siquiera sabía que tenía.

jueves, octubre 06, 2011

Lo que las abuelas no quieren reconocer


Tengo los ojos azules. Es el legado que me dejo mi abuela materna y que luzco con orgullo, pues no la conocí.
El niño número 3 es el único de mis niños que ha heredado mis ojos. Todos me lo dicen, es casi lo primero que  dicen en cuanto nos ven juntos.
Todos menos mi suegra, que ella insiste en que un primo segundo suyo tenía los ojos del mismo color que mi bebé. Claaaaaaro, es mucho más fácil buscar parientes lejanos y desconocidos (para que no te lo pueda discutir nadie) que reconocer que el niño se parece a su madre y punto.
Por supuesto, ni que decir tiene que el niño número 4 está sacando las orejas de su papá, el color de pelo de su primo y la boca de su tio, todos por parte paterna, of course.....



sábado, octubre 01, 2011

La fase caracol

Dos de mis retoños se encuentran en la fase caracol, pero por diferentes motivos.
El niño número 4 es porque no para de babear a la espera de que le salgan por fin los dichosos dientecitos (seis meses la semana que viene y aún nada).
Es con diferencia el que más ha babeado de mis niños y el que más ha sufrido por este motivo (¡pobrecito!).
No es que llore ni que este gruñón, ni nada. Es solo que, aunque le pongamos pomadas y le demos mordedores se lleva el puño a la boca con desesperación y el babero acaba empapado a los dos minutos de ponérselo.
El que también esta en la fase caracol, pero de diferente manera es el niño número 1.
El ha optado por simular a un caracol encerrándose en su cuarto-casa-concha y sin sacar las antenas al mundo exterior si no es para comer.
Me dijeron que al empezar el instituto hacen un cambio, pero la verdad es que no puedo apreciarlo porque apenas le veo el pelo.
Las pocas veces que me atrevo a entrar en su territorio para saber si aún respira huyo despavorida ante el insufrible olor a pies que impregna todo el cuarto y que encima él luce con orgullo (no vaya a ser...)
Será que en el proceso de la vida de un individuo cada cambio se relaciona con un retorno a la fase caracol ??
Bebe -> niño  = Babeo
Niño -> Adolescente = Encierro
Adolescente -> Adulto = Lentitud
Adulto -> Madurez = ¿Cuernos? (jeje, es broma).
A ver si en vez de al mono tenemos como ascendiente directo a Don Caracol.


domingo, septiembre 25, 2011

Y ahora toca el 16º


Este premio hace tanto que lo tenía en la lista de cosas pendientes que ha dado tiempo a que me lo otorguen por partida doble.
Por un lado Marga, una chica estupenda que está apunto de tener su segundo hijo y que escribe un fantástico blog que se llama "Aprendiendo de mis peques" y que es paisana, además. (Si es que lo tiene todo),
Y por otro Nanita Nana, una mami que me encanta como escribe y las historias que cuenta.
Este premio es de los que hay que hacer deberes porque tengo que contar siete cosas sobre mi.
Y a mi, que nunca se me ocurre nada que decir y me cuesta horrores pensar una sola cosa que pueda poner me escudriño los sesos pensando siete...Allá van.

1- Soy muy cabezota. Siempre he tenido la fama de ser la cabezota de la familia, y ahora que el niño número 3 parece que sigue mis pasos dicen que no me puedo quejar. (Mierda, con lo que me gusta a mi quejarme).

2- Y como he dicho algo negativo diré también algo positivo: Doy muy buenos consejos. Todos dicen que se escuchar y que tengo soluciones para todo, lo malo es que no siempre siguen mis consejos. Y entonces tengo una norma, no volvemos a hablar de lo mismo hasta que no intentes lo que te sugerí, jajaja. Es que con algunas de mis amigas cualquier problemilla se vuelve recurrente hasta la saciedad. Prueba lo que te he dicho y si no funciona pensamos otra cosa, pero no te quejes porque si, un día y otro, y otro, ¿no?, jejeje.

3- Odio cocinar (no se si lo había dicho ya). De todas las tareas de la casa la que menos me gusta es cocinar (a pesar de que soy buena cocinera). Mi familia ya lo tiene asumido y no se sorprenden cuando no tengo la cena lista  a la hora o insisto en salir a comer por ahí. Hago algunas excepciones con la repostería, pero solo de vez en cuando.

4- Tengo la manía de dormir siempre tapada hasta el cuello aunque sea solo con una sabana en verano, sino no puedo dormir y paso unos calores....

5- Tengo un mechón blanco en la cabeza. Lo he tenido desde siempre pero de pequeñita era tan rubia que apenas se me veía. Conforme me fui haciendo mayor mi pelo se fue oscureciendo y el mechón quedaba más marcado. Es muy curioso.

6-Me encanta la gente, las fiestas y que mi vida social este activa hasta el extremo. Me encantan esos fines de semana en los que hay planes para comer, para cenar, para tomar un café y hasta para salir de marcha con gente diferente.

7- Una de mis películas favoritas es el "Diario de Noah" ¿la habéis visto?. Os la recomiendo. Es la historia de un amor y de como sobrevive a todo, incluso al tiempo, pero no es la típica película romántica, es muy original...y no so desvelo más, tenéis que verla.




Y ahora viene lo de tener que pasar el premio:

- Con la cabeza en las nubes
- Familia numerosa de la noche a la mañana
- En diez años seré mamá
- A las madrigueras
- Las mil y una metidas de pata

Hay que poner 15 blogs pero como estos son tan buenos, cada uno vale por tres. Espero que os gusten.



No me da pena

A veces me preguntan si los niños con los que trabajo no me dan pena y la verdad es que no y tampoco se si debería.
Supongo que si me dieran pena les sobreprotegería, porque es muy difícil separar las dos cosas.
Si les tuviera pena no les dejaría aprender a levantarse si se caen, a volverlo a intentar si no les sale algo, les ayudaría y no aprenderían a hacerlo solos.
Cedería cuando me piden que prefieren el andador a las muletas y no avanzarían con ellas.
No les haría hacer la educación física porque tienen miedo a caerse y no aprenderían a jugar con sus compañeros.
Me dan pena si les duele, igual que si se cae un niño pequeño, pero no es el caso. Solo son así y han de aprender a vivir con ello.
Tampoco creo que ellos quieran que le tengan lástima. Supongo que lo que quieren sentirse es lo más "normales" posibles, sin tratos de favor.

Nota: Había olvidado lo que me gusta mi trabajo.


domingo, septiembre 18, 2011

Rematando la vuelta al cole

Es una pena que haya tenido que llegar el domingo para que pueda tener un par de minutos para sentame a teclearos que tal no van las cosas por aquí, por la isla.
La adaptación de la vuelta al cole de los peques, tal y como se veía venir era cuestión de tiempo y ya está más que normalizada. Ahora la misma profe del niño número 4 me dice que es el niño más bueno de la clase y que no se queja por nada (si es que ya lo decía yo).
Mi vuelta al cole/trabajo ha sido algo más traumática, pues después de dos cursos trabajando solo a trozos por los embarazos, los partos y las bajas maternales, pensaba que ya no me acordaría lo que es trabajar.
Empecé nerviosa, y con pocas ganas, pues los días previos a la entrada de los niños en clase es el que emplean las profesoras para organizarse, hacer sus claustros, coordinarse con el resto de los profesores, ordenar sus clases, dar la bienvenida a los nuevos, y les viene muy bien y es muy necesario, pero yo no soy profe, o sea, que hasta que no tengo niños no tengo trabajo, así que fueron unos días muy largos.
Con la llegada de los nenes mejoró y a pesar del miedo que me habían metido con los niños que me tocaban y el trabajo que había que hacer, la verdad es que ha sido mucho menos.
Los niños son unos encantos, y es verdad que hay muchos y que dan mucho trabajo, pero tengo una compañera que empieza mañana, así que supongo que la locura de los primeros días se irá reduciendo.
El madrugar (que no estoy muy acostumbrada), sumado al ir de acá para allá corriendo como una loca, porque tenía que hacer dos horarios en lugar de solo uno hizo que estuviera más expuesta a los virus y al tercer día de estar en contacto con los niños ya estaba en casa con fiebre alta y con un dolor de huesos espantoso. Era un virus raro porque vino a una velocidad impresionante (en dos horas estaba a 39º)  y se fue a la misma velocidad pero dejándome tres días como si me hubiera arrollado un trolebús.
La niña número 2 fue la siguiente en reincorporarse al cole. Es su primer año de estar solita en el cole (pues el niño número 1 empieza el instituto). Tenía muchísimas ganas de empezar y de ver a sus amigas y se tomó muy bien el tener que madrugar.
El niño número 1 empezó el instituto dos días después. Y con muchos nervios lo vi salir el primer día antes de las 8 de la mañana. Ahora, mi niño de la ley del mínimo esfuerzo parece que me lo han cambiado y tengo que convencerle que coma antes de hacer los deberes (ya veremos cuanto dura).
En fin que ya estamos de vuelta todos y ahora sí que sí que empieza el día a día.




miércoles, septiembre 07, 2011

¿Cambios de personalidad?

El niño número 3 y el niño número 4 han empezado la guardería y está siendo muy duro para ellos..
Lo del niño número 3 lo suponíamos pues no le gusta demasiado el cole y después de un mes de vacaciones y de estar jugando como papá y mamá y con los "tetes" en Ibiza, pues no es divertido volver al cole.
Hoy ha llorado, no solo al quedarse en la guarde, sino también al salir de casa, pues ya sabía lo que venía.
Ahora, eso sí, aún no me he ido y ya se ha callado.
Yo no estoy muy acostumbrada a esas cosas. Al niño número 1 le encantaba ir a la guarde y la niña número 2 no fue pero solo lloró una vez en el cole.
Después la profe del niño número 3 me tranquiliza diciéndome que se porta muy bien, que obedece mucho y que se lo come todo y yo no me lo puedo creer, pues a pesar de que no es malo si que le gusta hacer trastadas, salirse con la suya y nos ha hecho unas cuantas pataletas y lo más importante...¡no come nada!.
Justo lo contrario que el niño número 4 que en casa es un santo que solo llora cuando tiene hambre o sueño, pese a las gamberradas de su hermanito mayor (como subírsele encima en plan caballito o darle con un coche en la cabeza) El bebé número 4 no dice ni mu, se traga todos los biberones que se le pongan por delante y duerme cuando le toca. Si alguna vez está aburrido con cogerlo en brazos basta, no importa ni que le entretengas, solo tenerlo en brazos un rato...en fin, un santo.
Pues en la guardería me dicen que protesta todo el rato, que no duerme y que NO COME (yo es que no me lo puedo creer).
¿Me los cambian al cruzar la puerta?
Yo había oido ( y visto) lo que los niños se comportan de otra manera cuando no están los papás, pero mis niños, sobretodo el número 4 son muy pequeños para eso.
El caso es que nos está costando un poco lo de la adaptación y espero que todo se normalice lo antes posible.


martes, septiembre 06, 2011

Escribiendo

María recuesta la  cabeza sobre su regazo y sus castaños tirabuzones resbalan entre sus piernas. Sus muslos jóvenes y prietos, se le clavaban en las mejillas. Y de repente ya no parece todo tan malo…
Que esa mañana hubiera perdido el autobús  y como consecuencia hubiera llegado tarde a la oficina ya no parecía tan desastroso. Que despues hubiera tenido que correr durante media hora con tacones de seis centímetros de alto, atravesando toda la ciudad, ya no parecia tan agotador. Que de todas maneras su jefe, el Sr. Alvarez la amenazase con echarla a la próxima ya no parecía tan grave. Y todo, simplemente para conservar un trabajo en una oficina de distribución en la que hacía quince años que trabajaba y que jamás le había interesado. Al principio solo era un trabajo temporal que le serviría para pagarse la carrera que tenía intención de retomar, ingenua ella. Al final, como es habitual, la carrera se quedó donde estaba y su trabajo en la oficina se convirtió en su único futuro. Odiaba el tener que levantarse cada mañana para ir a ese cubículo y saber que lo único que va a hacer durante todo el día es aporrear sin cesar las teclas del ordenador. Odiaba a su jefe, porque él le encontraba sentido a todo esto y se le veía disfrutar con su miserable vida, afortunado…
Pero sobretodo se odiaba a si misma por ser tan cobarde y conformarse con una vida que sabía que nunca le iba a hacer feliz.
Él comienza a acariciarle el pelo instintivamente, sin apartar la vista de la pantalla del televisor, como hace siempre. Mechón a mechón, juguetea con sus cabellos entre los dedos. En noches como esa no puede evitar pensar en que se ha convertido su vida y es un error, porque siempre acaba revelando la cruda realidad que inexcusablemente es bastante más desgraciada que la que nos habíamos imaginado o la que el acelerado ritmo de vida habitual nos camufla generosa de nuestras ya de por sí embotadas mentes. Pero ella, siempre ha sido un poco más realista de lo normal y cuando hace balance acaba llorando sobre la almohada con suspiros de desesperanza y lágrimas con sabor a fracaso. Donde quedó aquella chica con la cabeza bulliciosa de proyectos y las manos hábiles para realizarlos, se pregunta. Seguramente se fueron perdiendo fracaso a fracaso, resignación a resignación.
Podía haber echo tantas cosas….. podía haber volado tan alto….
Y ahora miramé, se dice. En una oficina del tres al cuarto durante el resto de mi vida, sin futuro, sin presente, apenas sin pasado.
Su pasado se resume en una infancia normal, sus estudios en el instituto donde conoció a su marido, se casó con él, tuvieron un hijo y empezó a trabajar en la oficina donde todavía sigue. No, no hay nada más. No hay ninguna otra persona en su vida más que su hijo, su marido y el siempre mudo ordenador del trabajo.
Su marido. Ay su marido, aquel extraño ausente, siempre ausente. Todos los momentos de su vida tarde o temprano acabó viviendolos sola, las alegrías y las tristezas, sola. Atada a alguien que apenas existe, sin poder volar porque se supone que él te espera, pero en realidad siempre es al revés.
Su hijo, es el que acaba recogiendola en pedazos cada vez que llega con el alma hecha añicos y su futuro metido en un  bolsillo de lo insignificante que parece. Su hijo, que ahora le acaricia el cabello, como si con cada caricia pudiera quitar de su mente algún mal pensamiento, mientras ella llora por dentro su vida ya vivida, como la vive todos lo días una y otra vez. Llora cada vez que esas manos aun pequeñas y suaves le recuerdan que no debería ser él el que acunase sus pensamientos. Pero desde siempre no ha habido nadie más.
Ella levanta la mirada y revisa una vez más el perfil que conoce tan bien. Un perfil perfecto, con las facciones marcadas, últimamente interrumpida por el incipiente y dichoso acné del que tanto se queja cada vez que se mira en el espejo. Ella inclina la cabeza y la dirige hacía la pantalla del televisor. Los espacios publicitarios ya han acabado y vuelven a emitir el programa.
Son las once de la noche y, como siempre están solos en casa. Los restos de la cena, precipitada aunque sabrosa, reposan sobre la mesita de centro. Un tercer plato espera en la cocina. Una noche más se ha quedado fría y una noche más quizás se quede ahí.
María vaga en sus pensamientos y se le aturullan en la mente ideas de desconsuelo y de falsas predicciones. Piensa si realmente su mal es un mal aislado o es una sensación que dejamos como herencia a nuestras hijas. ¿Y si realmente su madre tambien tuvo esta sensación de soledad y desamparo?. Tal vez el misterio está en conformarte con lo que te ha tocado vivir y por ese camino encontraremos la felicidad.
Admira a las personas que se conforman con lo que tienen y son felices sin aspirar a más, que se conforman con empezar en un supermercado a los dieciséis años y se jubilan en el mismo supermercado que le ha visto aparecer las arrugas y las canas pero con la misma sonrisa que cuando empezaron. Las admira y las odia por eso.
Tal vez lo único que la consuela es que a la hora de la verdad todos acabaremos siendo iguales.
Todos van pasando por la misma puerta. Ricos, pobres, enfermos, sanos, felices e infelices,......
Y es en esa puerta donde se hace balance de lo vivido. Ahí no vale lamentarse porque no se tuvo el valor de cambiar tu vida, no valdrá resignarse por haber elegido el camino mas fácil, porque en esa puerta no cuenta lo que te llevas, sino lo que dejas atrás.
María se consuela pensando que dejará un pedacito de ella. Su hijo. Ese hijo que llorará muchas noches recordando otras tantas como esta en las que él le mecía los sueños mientras le acariciaba el cabello.
Él es esa pequeña parte de ella que le recordará a los demás que alguna vez exitió.
Como un pequeño trozo de barro, María lo fué moldeando como jugando a ser Dios.
Quería darle la forma de esos grandes valores con los que crecío y que son tan importantes que todo el mundo habla de ellos, sin tener muy claro todavía cuales son y que forma tienen. Pero María amasaba, pellizcaba, estiraba, aporreaba y modelaba con ganas, con tanto empeño como si se le fuera la vida detrás. Con el tiempo se dió cuenta de que casi fue así.
A medida que iba pasando el tiempo el barro era cada vez mas dificil de modelar. Se iba quedando duro y era menos manejable.
Ahora que ya casi se ha secado María observa su obra entre osada y temblorosa y tiene que reconocer que no lo hizo tan mal.
Cierra los ojos con la única satisfacción de que eso, quizás lo más importante. Eso, lo supo hacer bien.
Mañana sera otro día, o en realidad será el mismo que se repite una y otra vez.
Volverá a levantarse por la mañana para ir cayendo a lo largo del día igual que el sol y cuando este desparezca en el ocaso de su alma apoyará la cabeza en un regazo querido que le recuerde que en realidad la vida vale la pena.


lunes, septiembre 05, 2011

Preparando la vuelta al cole

¡Me encanta la vuelta al cole!.
Ese olor que se escapa de las tiendas de las prendas de la nueva temporada, pensar en abrigos, en bufandas de los catálogos, las primeras hojas que caen de los árboles precoces,...
La vuelta al cole, ...el tacto del forro de los libros nuevos, revisar las mochilas, y los estuches del curso anterior, probar todos los rotuladores, o los pocos que quedan de ellos, ...

Siempre me recuerda a mi infancia, como colocaba los libros nuevos en la mochila, no siempre nueva y como los volvía a sacar, para volverlos a meter.
Como colocaba mis plastidecor en su estuche y que solo estaban sanos el primer día, porque se partían enseguida

¡Me encanta!. Tener que cuadrar horarios, planificar las actividades extraescolares y hacer encajes de bolillos para que todos puedan hacer lo que quieran,...
La niña número 2 quiere hacer patinaje, porque va su mejor amiga, y seguirá con música, porque le encanta.
El niño número 3 empezará natación, si mamá tiene fuerzas para llevarlo (y si cuadran los horarios).
Y el niño número 1algo hará, pero aún no sabe qué, lo decidirá cuando empiece el instituto, el instituto, ay, que miedo.


sábado, septiembre 03, 2011

De vuelta


No, no he muerto, ni me ha tragado la tierra, ni nada parecido, es que por fin encuentro un ratito para escribiros.
Estas últimas semana han sido un poco caóticas.
Hemos estado desconectados todos una semana en Ibiza, "descansando". Mucho hotel, mucha piscina, cuando conseguíamos separar a los niños de la animación fuimos a hacer alguna visita por la isla...nos vino bien para regresar con las pilas bien cargadas, ya que al día siguiente me reincorporaba al trabajo (y los peques a la guarde). Vayamos por partes.
Creo que ya os conté que trabajo en un colegio asistiendo a niños con discapacidades físicas o mentales. Por circunstancias distintas me mandan cada año a un sitio nuevo (estoy un poco harta de ser "la nueva") y este año no iba a ser una excepción.
Me han mandado a un colegio que está en medio del barrio más conflictivo de Palma. Ese que salió por las noticias hace unos días por disturbios de nigerianos contra gitanos. Así que por ese lado divertido será un rato.




Mi trabajo en cuestión es atender a la gran cantidad de niños con dificultades motoras que van a ese colegio, así que entretenido también. En estos días que hay hasta que empiece el curso me informaran de manera detallada del problema de cada uno de ellos y como tratarlos, mi horario,...esas cosas.

Lo que peor llevo es acostumbrarme al horario, levantarme pronto (muy pronto), porque tengo que dejar a los niños listos, vestidos, desayunados y en la guarde. Cuando empiece el cole, además tendré que dejar a la nena en el cole (el niño número 1 se irá solo y antes que nadie al instituto), preparar meriendas, mochilas, etc... y al llegar tampoco descansaré mucho porque tocará limpiar la casa, lavadoras, comidas, cenas, comprar, actividades extraescolares, ratitos en el parque, bueno, lo de siempre, pero espero acostumbrarme a madrugar en estos días para estar al 100 % cuando empiece el cole de verdad.
Mientras yo me acostumbro los bebes empiezan su periodo de adaptación en la guarde. Para el niño número 4 ha sido una experiencia totalmente nueva, pero es tan bueno, que tener a alguien que le sonrie y le tiene en brazos le basta para estar contento.
El niño número 3 es el que peor lo ha llevado, el pobrecito, como ya conoce el sitio, se puso a llorar nada más ver a donde iba y aunque después me dicen que se calma en seguida la verdad es que lo dejo llorando cada día.
Se queda solo un rato, papá lo va a buscar después de comer, pero yo me lo pierdo porque mi horario es más largo.
La semana que viene ya empieza el horario de verdad, ya veremos como le va.




martes, agosto 16, 2011

Faltos de marketing

El niño número 3 ha pegado un mini estirón. Y entre eso y que este mes no tengo tiempo de nada y no me da tiempo a tener la colada al día, encontré que andaba un poco falto de  ropa.
"Pues nada, el viernes que voy al centro me lo llevo y aprovecho".
¡Y unas narices! Porque se ve que alguien ha decidido que la ropa de verano se compra antes del verano y la de invierno antes del invierno, porque en todas las grandes tiendas que miré no es que tuvieran pocas tallas o que no me gustase o que no era lo que necesitaba, es que ya no había NADA de verano...¡el 12 de Agosto!, pero si como aquel que dice el verano acaba de empezar (sobretodo con el verano tan raro que ha hecho). Y ¿que hago? Le compro un abrigo.
A mi me parece bien que los comerciantes se adelanten a la temporada y que puedas preveer la estación siguiente, pero sin olvidar en la estación en que estamos y que es lo que estamos empleando ahora (y por lo tanto que es lo que nos hace falta). Se me ocurren mil y un caso en el que tengas que ir a comprar ropa de urgencia y la necesites de la temporada que toca, no de la siguiente...
Que te pierdan la maleta (que estamos en un sitio turístico), que tengas una boda, un viaje, o lo que sea inesperado, que el niño te pegue un estirón, que se te rompa/manche/destroce algún básico indispensable...
Me pasó un poco lo mismo cuando nació el bebé número 4 (que nació en abril). Yo había previsto comprarle ropa, pero como siempre te regalan y no sabes lo grande que va a ser tampoco fue mucha. En cuanto se le quedó pequeña y me di cuenta que toda la que me habían dado era de verano y aún hacía fresquito fuí a comprarle alguna muda más. Pues me las vi y me las desee, porque ya habían quitado todo lo de invierno, y de entretiempo, solo quedaba de verano. Al final tuve que pedir en una página de esas de venta por catálogo.
En fin, como no tuve mucho éxito con la ropa de niño "yaquestaba" miré la mia, que siempre viene bien darse un capricho...Pues no. Porque cuando eres madre ya no tienes derecho a comprarte ropa, pues entré no en una, ni dos, sino en cuatro tiendas de dos pisos sin ascensor ( y yo con el carrito) osea, que el otro piso descartado y de invierno...la verdad es que no me apetece comprarme nada de manga larga con el calor que está haciendo por estos lares.
Si es que parece que no quieran vender, y después hablan de la crisis.



jueves, agosto 11, 2011

¿Demasiados besos?


Hace unos años estuve trabajando es un centro de acogida de menores. Es un lugar al que llevan a los niños que les retiran a los padres por diversos motivos. A veces por malos tratos, a veces por abusos, a veces porque los padres tienen problemas para mantenerlos o con la justicia o con el alcohol.

Era un trabajo duro pero la verdad es que me encantaba. Aprendí muchas cosas de ellos, a como intentaban superarse cada día, a franquear esos muros que ellos mismos construían y sobretodo a como puede influir un hecho en la vida de alguien.

Una de las cosas que más me sorprendía es que a pesar de todo, ellos querían a sus padres. Daba igual lo que les hubieran hecho, las veces que les hubieran pegado (o cosas peores) ellos les querían y querían estar con ellos. Encontraban al mundo el culpable de todo y contruían a su alrededor ese muro para protegerse.

Pero una de las cosas que tenían en común es la necesidad de cariño que les unía. Al principio todos se creían muy duros, que estar allí era algo provisional y que ellos eran muy mayores para necesitar nada de nadie. Después, poco a poco, viendo que no se iban y haciéndose a la idea de la gravedad del problema bajaban la guardia y venían a ti a que les dieras su apoyo, un abrazo, un beso o que les hicieras sentir especiales y nosotros lo hacíamos, claro, las caricias son gratis y nunca hay demasiadas.
Recuerdo que tomamos como rutina que después del recreo hiciéramos un ratito de relajación. Normalmente se hace en las clases de infantil y en plan light: Poniendo la cabeza sobre el pupitre, cerrando los ojos y poniendo música relajante. Nosotros lo hacíamos en plan "bestia", con las luces apagadas, tumbados en el suelo. Era muy necesario, porque por un lado se relajaban del patio, bajaban la guardia y nosotras aprovechábamos dándole caricias y masajes. Las conversaciones más estremecedoras de todo el tiempo que estuve allí las escuche entre susurros durante la relajación.
Últimamente me acuerdo mucho de eso porque el niño número 3 rechaza los besos. Supongo que le damos demasiados y demasiada gente pero nos cuesta horrores que nos de uno (excepto para el niño número 4, que para él siempre tiene guardados).
Y yo me pregunto ¿es posible que tengan demasiados mimos?. Supongo que en definitiva, que rechace los besos y los abrazos o que no los necesite es algo bueno. Pero no puedo evitar compararlo con los niños que cuide cuando trabajé allí y sorprenderme.



miércoles, agosto 10, 2011

Más premios ( 14º y 15º)

Me encanta recibir premios.
Este tan bonito de aquí abajo me lo ha dado Mamá trabajadora y profesional en USA. Desde aquí le doy las gracias y a todas vosotras os recomiendo que paseis por allí porque seguro que os gusta su blog, sobretodo a las mamás jovencitas que os sentireis muy identificadas.


Y este otro me lo ha concedido Jeza Bel de Vega mi dulce de chocolate que seguro que todas conocéis y las que no ya estáis tardando. ¡Muchas gracias, guapa!.

Y este premio que se llama Topao 7 me ha resultado de lo más original. Porque hay que contestar preguntas, pero no sobre mi, que ya debéis estar un poco hartas y todo, sino sobre el blog y sus entradas. ¿Que no lo creéis? Allá van.



Veis porque he dicho que es un premio original. Me ha gustado eso de hacer un repaso por mi blog y recordar las entradas de hace un tiempo. Espero que vosotras tambien os deis una vuelta por las que he seleccionado.
Y ahora llega el momento del reparto...





lunes, agosto 08, 2011

Los cuatro del número 4

El niño número 4 acaba de hacer cuatro meses. Ya es casi una personita y empezamos a intuir como será su caracter, sus gustos,...



El niño número 4 es Mr. Sonrisas. Todos sus hermanos han sido siempre muy simpáticos y alegres, pero este se lleva la palma. Está todo el día al acecho de quien lo mira para soltarle una sonrisa amplia y llena de encías que hace que se le caiga la baba a cualquiera.
Es muy comilón, es por lo único que llora. Ya puede estar con fiebre, escocidito (pobrecito), que se le siente el niño número 3 en la cabeza, que el por lo único que llora es porque te estás retrasando dos minutos con su biberón.
Las consecuencias de ser tan comilón es que es un niño enooooome. Ya lleva ropa de un bebé de 9 meses. Osesaé, la de su hermano el año pasado.
Cuando me enteré de que iba a tener otro niño la principal ventaja que encontré es que iba a ahorrar un montón en ropa, pues lo de uno pasaría al otro. Pero ahora que solo se llevan dos kilos de diferencia creo que en nada el chiquitín pillará a su hermano y que acabarán llevando la misma talla, por lo que tendré que comprar el doble de ropa por temporada. Snif !!.
Le gusta mucho la tele. A mi me sorprende la cantidad de tiempo que puede permanecer atento a la pantalla, con lo chiquitín que es.
Pero lo que más me gusta es ver la relación especial que tiene con el niño número 3.
Siempre estuve convencida de que el niño número 3 no tendría celos de su hermanito, pues era demasiado pequeño para eso, pero de ahí a ver la relación que tienen hay un abismo.
El niño número 3 cuida de su hermanito, le trae juguetes para jugar, le pone el chupete (y se lo quita) le trae el bibe cuando llora, le da besitos (y solo le da besitos a él) le da caricias y ayayais, y se pone contentísmo cuando lo ve al llegar de la guarde o cuando el pequeñín se acaba de despertar. Es un gran, gran hermano mayor.
A mi me encanta verlos así pero el bebé número 4 no está tan de acuerdo, pues está un poco hasta las narices de que el niño número 3 le despierte cuando duerme gritandole en la oreja (de alegría) y poniendole el dedo índice en la frente (lo señala para decirnos a nosotros "mira quien está aquí"). No le gusta que le de morreos de esos babosos que además el niño número 3 solo sabe dar en la boca y entonces le retuerce la cabeza hasta que la encuentra. No quiere que le ponga el chupete por la oreja o que le deje los juguetes en la cabeza.
Pero eso son los gajes de ser el el pequeño de la casa.



jueves, agosto 04, 2011

Manualideas: Donde poner los pasadores

La niña número 2 tiene un pelo que da mucho trabajo (el mio, vamos). Es liso, liso como una tabla y si no se lo recoge siempre lo tiene delante de la cara. Por eso ha acumulado una cantidad importante de pasadores, horquillas, pinzas, diademas y turbantes.
Siempre los tenía repartidos por su cuarto y el baño. Probamos mil cosas los para que los tuviera más organizados, botes, cajas, cajones, pero nada....Hasta que se nos ocurrió esto....

Lo hicimos nosotras, solo tuvimos que pintar un marco de resina. Escogimos hacerlo de color verde para que pegase con los colores de su habitación. Y le grapamos unas tiras de cinta de fantasía en los mismos tonos en la parte trasera. Solo queda colocarle todos los bártulos.


Os dejo unas cuantas ideas de lo mismo pero mil veces más bonito que he sacado de internet. A ver si os inspiran y os sirven de algo.















miércoles, agosto 03, 2011

Aviso caminantes: Seré una mala suegra


Desde que el pequeño número 1 empezó el colegio y cuando fui a buscarlo el primer día me lo encontré con una niña besuqueándolo supe que yo iba a ser una suegra espantosa.

(El destino, además, se ha burlado de mi obsequiándome no con una, sino con tres posibles nueras).

Es una tontería negarlo, se que va a ser así, aunque yo me esfuerce por evitarlo. Y no es que haya tenido mala suerte con mi suegra, pues ella es un encanto y me da muy buen ejemplo. Es que yo soy como soy y “la cabra tira al monte”.

Sé que no tiene sentido pero es como si pensase que ninguna chica, por muy buena que sea va a ser lo sufiencientemente buena para mis niños. No me va a gustar que les den ordenes, o que discutan o cualquier otra cosa, aunque probablemente la culpa sea de ellos.
Ya se lo que vais a decir es lógico, sobretodo las que tenéis hijas. No tiene porque ser así y la chica será maravillosa porque las estáis educando vosotras o simplemente porque les va a hacer felices y eso me tiene que bastar y teneis razón, racionalmente teneis razón , pero no podré evitarlo (vamos, creo, igual hasta me sorprendo a mi misma).

Por supuesto haré todos los esfuerzos que mis niños se merecen para verles solo cosas positivas a sus novias/mujeres/parejas y ni que decir tiene que la relación ha de ser buena, sí o sí. Y seguro que son unas chicas estupendas que los quieren con locura, pero yo no seré una buena suegra.

Afortunadamente , el niño número 1 está prevenido y el otro día hablando de esto llegamos a la conclusión de que lo mejor es que le elija yo a la mujer y así habrá menos problemas y no me podré quejar (ja,ja,ja).
El niño número 1 está de acuerdo, ya veremos que piensan el número 3 y el número 4.
Por el momento ayer le llamó una chica "desconocida" (del campamento) a mi móvil (nada menos) preguntando por él y no me gustó un pelo. Creo que el momento ya ha empezado y no hay vuelta atrás.

Por otro lado la niña número 2 va y me pregunta que cuando le voy a dejar tener novio, que en el cole se lo preguntan………….¡Ay, que miedo!.
Y esta si que lo va a tener difícil con tres hermanos en casa que no la van a dejar en paz.


martes, agosto 02, 2011

Y siguen cayendo premios (el 12º y el 13º)


Me gustaría empezar todas las semana así, con los premios que me han concedido tres blogs estupendos (sí, sí, tres, ahora lo explico).




Este premio con esta imagen tan mística e inspiradora se llama "Me gusta tu mentalidad" y la ilustración es un cuadro del marido de Erna, que se llama Kunsang Tsering y cuyo trabajo y obra podéis conocer pulsando aquí. Me lo han concedido a la vez Onavis de "Aprenent a ser mare" y "Sol Solet". Son dos blogs en catalán escrito por madres super dinámicas y valientes. Y como la lengua no tiene porque ser una traba os recomiendo que os paséis, que seguro que os gustan.


A mí, mientras tanto me han dado deberes, porque son de esos premios que tienen preguntas, así que allá voy.


1. Una canción que te emocione y la razón.






Lo tengo clarísimo: I'm yours de Jason Mraz. Es relativamente reciente, seguro que la habéis oído un millón de veces. A mí me encanta, me chifla, me vuelve loca, creo que es una canción que hicieron para mí, (y eso que no tengo ni idea de inglés y no se que lo que dice), pero es escuchar los primeros acordes y me invade una sensación genial, me apoltrono donde esté y me hace disfrutar de ese momento. Ya los niños cuando la oyen me dicen "mira, mamá, tu canción". Me gusta porque sí, por la canción en sí, pero siempre me recuerda dos momentos en concreto.
El primero fue hace dos años (que fue más o menos cuando se puso de moda). Nos fuimos mi marido y yo de vacaciones a Estados Unidos, solos. Estaba embarazada y sabía que tardaríamos en poder realizar ese viaje, era "ahora o nunca" y pallá que nos fuimos. Por el camino mi marido me pidió que nos casáramos en una escala en las Vegas que ya teníamos planeada para cuatro días después y por supuesto le dije que sí. Al día siguiente de la boda proseguimos nuestro viaje, pero ya como viaje de novios y la primera escala fue El Gran Cañon del Colorado. Y fue tan impresionante ver todo aquello, las montañas, los pequeños rios diminutos al fondo del abismo, estar en lo alto contemplando todo aquello nos hacía parecer tan insignificantes que las cosas importantes cobraban otro sentido. Y cuando anochecía se puso a chispear (porque no se porque microclima extraños llovía cada anochecer) y decidimos volver. Por el camino era curioso ver el atardecer a la izquierda, como el sol se escondía entre los cactus, pero a la derecha llovía y estaba nublado (muy curioso). Sonaba esta canción y desde entonces siempre que la escucho rememoro ese momento.




El otro fue hace año y medio: Como regalo del día del padre hice una recopilación de las fotos que tenía mi marido con los niños y a algunas les inscribí dedicatorias que los niños me ayudaron a pensar. Como por ejemplo:
Por compartir tu tiempo (en un parque de atracciones) , por ayudarnos a levantar (cuando les enseñó a montar en bici), por hacernos felices (en una excursión en el campo), por ayudarnos a cumplir nuestros sueños (cuando fuimos de vacaciones a Terra Mítica), por ser como eres (en su cumpleaños) , por ayudarnos a superar nuestros miedos (en una atracción con el niño número 1 que no estaba muy convencido), porque siempre estás ahí (aprendiendo a nadar en la piscina), por enseñarnos a ser mejores personas (cuando nació el niño número 3)...Después, con un programa de esos en el que las fotos van apareciendo y desapareciendo con efectos  y tal hice un montaje. Por supuesto la música de fondo que escogimos fue esta.
Después metí en una bolsa, el bol de desayuno que había pintado el niño número 1, el bote de besos que había hecho la niña número 2 y la huella de barro del bebé (tenía dos meses) número 3, el portatil y nos fuimos al Hard Rock a cenar (soy fan total) después de cenar le dimos a papá los regalos y vimos el video. Fue una noche preciosa !!!




No sé si me va a quedar más sitio para contestar las otras preguntas.


2. País donde te gustaría vivir si puderas elegir y porque.


Estoy enamorada de mi chiquiisla, nunca he vivido en otro sitio y no creo que pudiera soportarlo, me chifla el olor a mar, el sol y que todo está tan cerca.
Mi marido, que sí que ha vivido en más sitios dice que este es el mejor lugar para vivir, pero si tuviera que irme forzosamente a otro lugar creo que elegiría otro completamente diferente. Como Londres o algún pueblecito cuco de Francia.


3. Como te describirías en 5 adjetivos.


Uy ! Ahí siempre me sobren número.
Soy cabezota, entusiasta, activa, temperamental y mamá ( ya, ya se que no es un adjetivo, pero describe ¿no?).


4. Alguna vez alguien te contó como sería tu futuro? 


Pues tiene gracia, pero cuando tenía como 15 años me hiceron el juego ese de la cadena para saber cuantos hijos iba a tener (¿lo conoceis?) y salieron cuatro. La panda estuvo con la coñita de los cuatro niños durante bastante tiempo, si supieran ahora que acertó.


5. Un objeto importante para ti y por que.


Mis fotos en general y mi disco duro en particular, que es donde las guardo. Me encantan las fotos: Hacerlas, verlas, regalarlas...
Para mí es la cosa material más valiosa que tengo.


6. Tu perfume preferido.


Tengo el olfato completamente anulado tras años y años de alergia y nunca he sido demasiado presumida ni coqueta, así que mi perfume preferido pasa a ser el primero que me regalan. Ahora, por cortesía de mi suegra estoy empleando uno de Adolfo Dominguez que apenas se como huele


7. ¿De donde crees que viene la suerte?


Yo creo que la suerte no viene, que hay que ir a buscarla. Y que hay que ser positivo, para que cuando la encuentres sea la buena suerte la que te responda y no la mala.




Y este estupendo premio me lo ha dado Arual  (¿la conoceis no? A las que no, ya estais tardando en pasaros por su blog)
Para recogerlo debo responder a dos preguntas: Si me considero una mamá consciente y que significado tiene para mí esta denominación.
He de reconocer que no sabía muy bien lo que significaba eso de "mamá consciente" y buscando por la red he visto que siempre se relaciona al termino de mamá consciente con cosas ecológicas, naturalistas, el amamantameiento, el porteo, el colecho y cosas así que están tan de moda ahora.
Yo he estado pensando y he de reconocer que en ese sentido no soy una mamá consciente.
Para mí el termino significa trabajar y sacrificarme para poder hacer de mis hijos unas personas sanas (mentalmente) y felices, que el día de mañana puedan desenvolverse solos en este difícil mundo, que sean educados, responsables, y buenas personas.
Y como ese el fin que yo me he propuesto, los medios son los que pongo para conseguirlos y para mi (que es una opinión personal) lo del porteo , la teta y todo eso al fin y al cabo, es secundario (que tiene sus ventajas, of course, pero sus inconvenientes supongo que también).
Me refiero a que para mi, que trabajo en un colegio y estoy hasta las narices de lidiar con niños maleducados,  de pataleta constante, minitiranos del "aquí mando yo", acostumbrados a conseguir lo que quieren a berridos contra una madre que le da lo que pide "por no oirlo", esos, son hijos de madres inconscientes que no le hacen ningún favor a sus hijos. Así que para mí, yo si soy una madre consciente, consciente de que lo soy, de lo que quiero en que se conviertan mis hijos y en lo que hay que hacer para conseguirlo.


Y ahora toca pasar el premio y van para......(redoble de tambores).....


-Historias de papá Lobo
- Me gusta ser mamá
- Experiencias de una madre pikler
- Diario de una frikimami
- Familia numerosa de la noche a la mañana






(Jo, me ha quedado una entrada eterna, espero que no os hayais aburrido)







lunes, agosto 01, 2011

Encerrados

Hace un par de semanas nos quedamos encerrados toda la familia (menos el niño número 3, que estaba en la guarderia) en un ascensor de un parking público del centro de Palma.
Yo no me había quedado nunca encerrada en un ascensor y fue hasta divertido, porque antes de pararse pegó un par de botes en plan atracción de feria. Notabas como se caía al vacío para después parar en seco (los frenos de seguridad, supongo). Nosotros nos lo tomamos con calma, pero a la niña número 2 la historia la acojonó un poco. "Tengo cague" decía. No hubo demasiados problemas. Tocamos al timbre unos minutos y en cuanto localizaron a los técnicos, que se habían ido a merendar nos sacaron con carrito y todo. Debimos estar encerrados en total un cuarto de hora, pero suficiente para que la niña número 2 quedará ligeramente traumatizada, y aunque nada más llegar a casa la obligamos a coger el ascensor (de la misma marca) con nosotros, lo cierto es que ahora, si puede se escaquea y baja por las escaleras.



Lo gracioso de todo esto es el tipo de preguntas que se hacen en estas situaciones, nada más localizarnos el encargado del parking, lo primero que nos dice es:
 "¿En que piso estais?". (Perdón, ¿como quieres que lo sepa? Estamos en una caja metálica).
"Bueno, voy a buscar a los técnicos. Esperad aquí.". (No, hemos pensado que nos vamos a tomar un café y luego volvemos).


viernes, julio 29, 2011

Otro premio (y van 11)


Me encanta la frase de este premio ¿puede ser más tierna?: Me lo ha concedido Inma  y yo lo recojo con mucho honor y algo de modestia. Os animo a que os deis una vuelta por su blog, pues yo lo acabo de descubrir hace poquito pero me tiene enganchada.

Además este va con preguntas, ufff! Allá voy

¿Por qué comenzaste a escribir tu blog? 

Pues creo que lo he contado alguna vez. El hecho es que tener cuatro hijos hace que a los ojos de otras mamás seas una enciclopedia andante, la sabedora de todas las respuestas y la experiencia personificada. Y aunque ya os digo de entrada que no es así, que cada día aprendo algo nuevo, me enfrento a una primera vez de algo y me equivoco como todas (sobretodo con el niño número 1, que esto de la preadolescencia es un mundo por descubrir) es cierto que algo de experiencia tengo, así que pensé que podía compartirla y de paso preguntar esas dudas que tengo yo, o simplemente compartir momentos y situaciones cotidianas. Más o menos de ahí salió el blog.

¿Qué sería lo que más te causaría alegría y emoción en la vida?
Yo me emociono sobretodo con las cosas simples. Tener a mis cuatro niños juntos, tomando un helado, por ejemplo, y hablando con nosotros (que no haya ninguno llorando, o enfadado o jugando a la DS,...) me basta. Y lo que me causaría mas emoción supongo que poder hacer eso muchos años.

¿Con qué sensación quedas, cuando escribes tus comentarios en otros blogs?
Depende de lo que tenga que decir, no suelo comentar mucho, la verdad, y cuando lo hago es porque creo que puedo aportar algo.

¿Con qué sensación quedas cuando lees, los comentarios que otras mamis o papis, dejan en tu blog y por qué?
Por lo que me escriben parece que las entradas gustan y se identifican con muchas mamis. Intento que el blog no sea solo un relato de mi día a día, sino relacionar esa rutina diaria con reflexiones de la crianza y educación de nuestros hijos y la sociedad en la que se desenvuelven y que nos lo pone tan difícil. (No se si lo consigo).

Relata una anécdota divertida y alegre con tus hijos...Tengo muy mala memoria para estas cosas, se me olvidan mucho y es una pena, a ver, a ver...
Niño número 1: Su papa siempre le llamaba campeón cuando era pequeñito. Se lo llamaba tanto que el creía que su nombre completo era Nombre, 1º Apellido, 2º Apellido, 2º Apellido de mamá (así porque sí), "campeón de papá" y lo decía así de convencido a todos los que le preguntaban como se llamaba.
Niña número 2: Aprendió a decir papá con dos añitos. Y un día estábamos comiendo en un restaurante de comida rápida. Se puso de pie en el sofá, se giró hacia atrás y le dijo "papá" al chico que estaba comiendo allí. Yo creo que el muchacho se atragantó con la hamburguesa, se puso colorado, colorado y solo acertó a decir "no, papá no". Jajajaja, es una tontería pero me hizo mucha gracia.
Niño número 3: El niño número 3 solo tiene un año y medio todo lo que hace es una moneria, cada palabra que intenta decir es que me lo comería.
Lo que más me enternece y divierte es la pasión innata que le tiene a su hermano pequeño. En el viaje reciente que hemos estado en Berlín, el hotel nos puso dos cunas y las dos tenían un hueco por el que podían entrar y salir. Pues a la mañana siguiente nos vemos al niño número 3 durmiendo en la misma cuna del niño número 4. ¡OOOOOh, para comérselo enterito, enterito!
Niño número 4: Todavía está intentando moverse por si mismo y hacer cositas con sus manos, vamos progresando, y lo que más me gusta de él es que se pasa el día sonriendo, si detecta que le estás mirando te echa una sonrisa de esas de encía que me encanta. Siempre me han dicho que mis niños son muy simpáticos y sonrientes, pero este creo que se lleva la palma.

Relata una anécdota que te emocionó hasta las lágrimas con tus hijos...
Creo que nunca me he emocionado tanto y como no soy muy llorona.....haré memoria a ver si me acuerdo.

Y ahora viene cuando lo tengo que repartir:

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